Gerediaga otorgará a Dorita Ruiz la teja del Duranguesado

Dorita Ruiz recibirá el sábado la teja de honoer en Gerediaga. / E. C.
Dorita Ruiz recibirá el sábado la teja de honoer en Gerediaga. / E. C.

Esta vecina de Amorebieta participó en el diseño del Plan de Educación Especial del Gobierno vasco y en la creación de la asociación Gorabide

MANUELA DÍAZDURANGO.

Hablar de educación especial en el Duranguesado es hablar de Dorita Ruiz. Esta burgalesa por la que han pasado cientos de menores con problemas de aprendizaje recibirá de manos de Gerediaga la teja de honor este sábado al mediodía en la campa foral de Gerediaga. La asociación cultural que trabaja para recuperar la memoria histórica ha querido premiar la aportación de esta mujer esencial en la década de los 70 en el campo de la educación especial.

Vecina de Euba, está burgalesa de 75 años, estudió Magisterio en Madrid y Bilbao, y fue integrante de la primera promoción estatal de licenciados en Pedagogía Terapéutica. Aunque su trayectoria como profesora comenzó en 1962 en Carranza, no tardó en llegar al Duranguesado En el campo de la Educación Especial dio sus primeros pasos en el barrio bilbaíno de Otxarkoaga, de donde fue trasladada en 1975 a la escuela General Varela de Durango en la que estudiaban jóvenes llegados de Elorrio, Berriz, Iurreta, Amorebietaa e incluso Arratia. Al cierre de este colegio público, prosiguió su andadura en el de Landako.

En 1982, participó en el diseño del Plan de Educación Especial del Gobierno vasco. Y desde 1987 a 1992, también trabajó en la Delegación de Educación de Bilbao como técnica y coordinadora de educación especial en Bizkaia. Luego regresó a la escuela de Landako. En su última etapa profesional, formó parte del Berritzegune de Durango. Se jubiló en 2004.

Ayuda a discapacitados

Más allá de su labor como educadora, en la década de los 80 participó en la creación de Gorabide, asociación a favor de las personas con discapacidad, con el objetivo de profundizar en su calidad de vida y fomentar la red de familiares.

Desde Gerediaga han querido reconocer esta trayectoria otorgándola un galardón destinado a aquellas personas que no siendo de la comarca hayan realizado labores en pro del Duranguesado. Gerediaga concede este premio desde 1997 coincidiendo con el Día de la Merindad, cada dos años. Pretende reconocer la aportación a la Merindad de cualquier persona de fuera y en cualquier ámbito.