Escolares zornotzarras participan en terapias de rehabilitación neurológica

Intercambio intergeneracional en la residencia zornotzarra. / E. C.
Intercambio intergeneracional en la residencia zornotzarra. / E. C.

Acuden una vez a la semana a la residencia José María Azkuna para intercambiar experiencias

NAHIKARI CAYADO AMOREBIETA-ETXANO.

El contacto entre diferentes generaciones resulta enriquecedor, por la transmisión de conocimientos y experiencias que se produce, pero los cambios en la sociedad hacen que este escenario sea a veces inexistente. El colegio El Carmelo de Amorebieta-Etxano y la residencia zornotzarra de personas mayores IMQ Igurco José María Azkuna, perteneciente a la red de infraestructuras sociales de la Diputación de Bizkaia, llevan desde 2004 trabajando para lograr una simbiosis y a día de hoy está recogiendo sus frutos.

Cada viernes, casi treinta escolares del primer curso de Bachillerato de El Carmelo acuden a la residencia dentro de su horario lectivo. Allí reciben sesiones de medicina, psicología, fisioterapia, trabajo social y actividades socioculturales, con el fin de formarles e informarles de la mejor manera posible. «Ven toda la realidad», indica la psicóloga del centro. Gracias a esta formación, los escolares han adoptado un rol «más profesional» con las personas mayores. «Participan en terapias de rehabilitación neurológica y colaboran con los residentes en muchas de las actividades que realizan en la vida diaria», matiza.

«Múltiples mejoras»

«Hemos constatado en el alumnado una preparación muy real y muy útil para la vida adulta. Algunos de los escolares, incluso, han cambiado su percepción inicial de las personas mayores y están poniendo en práctica estos cambios en su propio entorno familiar, lo cual es muy positivo», matiza el profesor Jon Rojas.

El docente de El Carmelo añadió que para algunos de los participantes este proyecto les supone una importante orientación para su futuro profesional. «Es un programa de un alto valor añadido para los escolares», subraya,

La interacción entre ambas generaciones proporciona también «múltiples mejoras» a las personas residentes en IMQ Igurco José Mª Azkuna. «Cuando están con los escolares, se aprecia una mayor atención y duración en la realización de actividades, así como menos alteraciones conductuales y más esfuerzo, participación e interacción social», matiza la neuropsicologa Ainara Castaños.