Durango iniciará en Kanpatorrosteta el cambio de los contenedores soterrados

Avería registrada en los contenedores de Kanpatorrosteta a mediados de diciembre. / Y. RUIZ
Avería registrada en los contenedores de Kanpatorrosteta a mediados de diciembre. / Y. RUIZ

La asociación vecinal del casco viejo ve con desconfianza el nuevo sistema de instalar los depósitos al anochecer y retirarlos de madrugada

MANUELA DÍAZ DURANGO.

Los contenedores soterrados no han resultado ser tan eficaces como se esperaba. Las averías, filtraciones, olores, suciedad y las quejas vecinales han motivado en diversos municipios su cambio por las denominadas 'islas verdes', contenedores de 'quita y pon' que se instalan de noche y se retiran de madrugada. Una iniciativa, que se contempla en el nuevo contrato de basuras que el Ayuntamiento de Durango ha firmado con Cespa para la próxima década, y que contará con una prueba piloto en pleno casco viejo, en la calle Kanpatorrosteta.

Desde Durangoko Alde Zaharra (DAZ), la asociación vecinal del casco viejo para quien los contenedores soterrados en la trasera de Santa María ha sido uno de los caballos de batalla, miran con desconfianza este nuevo sistema por el posible ruido que pueda generarse por el trajín de los vehículos eléctricos que se encarguen de desplazar los depósitos. Las estructuras móviles aglutinarían diferentes contenedores para residuos orgánicos, papel o vidrio y «serían transportados, instalados y retirados por un vehículo eléctrico a diario en las zonas donde se ubican los soterrados o en zonas de alrededores todavía por determinar», explican. Se contempla la implantación de seis islas verdes.

Su portavoz, José Mari Arrillaga, recuerda que precisamente los de Kanpatorrosteta fueron los primeros que se colocaron de forma soterrada en Durando. «Ya entonces manifestamos que mientras aquí se ponían, ya había pueblos que los estaban anulando por los problemas que estaban dando, como olores, filtraciones o suciedad». Es por ello, por lo que esta vez solicitan al equipo de Gobierno que les escuche para no volver a caer en el mismo error y valorar con antelación los pros y contras del nuevo sistema.

Se llevará a cabo una campaña informativa y de sensibilización sobre el nuevo contrato de limpieza

Arrillaga lamenta que se empeñaran entonces en instalar los soterrados, y ahora se plantee que su mantenimiento es caro. «¿Acaso cuando se proyectó su instalación no consideró su mantenimiento y valoración?», se pregunta. Tampoco, continúa, se ha tenido en cuenta que en los pozos se quedan bolsas caídas que provocan olores, insectos y filtraciones.

Desde DAZ se solicita un mayor entendimiento y critica la falta de información sobre las medidas que supondrá el nuevo contrato, horarios, frecuencias, sistemas y cómo serán estos 'puntos verdes'. Un sentir que fue llevado al pleno del pasado martes por EH Bildu solicitando reuniones con la personas residentes en el casco viejo, y que se extendiera a otros barrios por petición de Herriaren Eskubidea.

Servicio puerta a puerta

En este sentido, el equipo de Gobierno -PNV y PSE-, con el apoyo del PP, optaron por realizar una campaña para informar a la ciudadanía de la puesta en marcha de los nuevos servicios de limpieza y recogida de residuos, con especial incidencia en el conjunto histótico y en comercios y establecimientos hosteleros a los que se explicará con detenimiento el servicio puerta a puerta que dispondrán sus negocios.

Asimismo, una vez puesto en marcha el nuevo servicio, previsiblemente después de Semana Santa, se llevarán a cabo diversos foros específicos «para valorar las cuestiones relativas a dicho nuevo servicio, una vez transcurrido el periodo de adaptación necesario para su correcta implantación». Según el portavoz de EH Bildu, Dani Maeztu, en lugar de foros y campañas es importante que el Ayuntamiento hable «cara a cara» con los vecinos. Maeztu abogó por crear una comisión de seguimiento, para evitar el hartazgo que se ha generado en el municipio.

Desde el equipo de Gobierno, Goiztidi Díaz y Pilar Ríos insistieron en que la adjudicación del servicio a Cespa por alrededor de 30 millones para los próximos 12 años, se ha llevado a cabo tras un periodo de reflexión interna y participativo con foros y encuestas. Algo que criticaron desde Herriaren Eskubidea y EH Bildu, matizando que el foro al que se referían lera el de la Agenda Local 21 realizado la legislatura pasada. Para Julián Ríos, de Herriaren Eskubidea, es necesario generar un «espacio permanente de diálogo y participación», que según Dani Maeztu, de EH Bildu, es algo «de cajón» y solo busca «aclarar» las dudas planteadas en las reuniones mantenidas con la población.

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