Durango ayudará a la población a mejorar la eficiencia energética

Representantes de las instituciones que ayer fueron reconocidas por URA en Durango. / M. D.
Representantes de las instituciones que ayer fueron reconocidas por URA en Durango. / M. D.

El EVE reconoce el compromiso de la comarca por la transición energética en su visita ayer al polideportivo Landako II, ejemplo de ahorro

MANUELA DÍAZ DURANGO.

El 2018 es sin duda el ejercicio de la transición energética y la descarbonización de la economía. El punto de partida en toda Europa para transformar de arriba abajo el modelo energético del país. Una senda de la que Euskadi no está dispuesta a separarse. Ayer, el Ayuntamiento de Durango dio a conocer que, en su política por mejorar la eficiencia energética en los edificios públicos, se comprometerá a ayudar a las comunidades de vecinos para lograr el mismo objetivo. «Queremos seguir siendo punteros en la batalla contra el cambio climático y conseguir que junto a las instituciones se implique la ciudadanía», apuntó la alcaldesa, Aitziber Irigoras, durante la visita que el Ente Vasco de Energía (EVE) y una quincena de municipios realizaron ayer al polideportivo Landako II.

Según aseguró Irigoras, el polideportivo es uno de los edificios más «emblemáticos» de la villa en cuanto a la transición energética. Una instalación en la que se han llevado acciones muy novedosas, con el apoyo del EVE, como el novedoso sistema de tratamiento de agua en la piscina infantil mediante ozono que permitirá mejorar la calidad del agua y reducir el consumo, además de un importante ahorro energético para su calentamiento. El proyecto también incluye el montaje de tres nuevas lámparas de ultravioletas en todos los hidromasajes.

Los representantes políticos visitaron la sala de máquinas para conocer los pormenores de lade osmosis inversa que permite reciclar el agua de las piscinas con el consiguiente ahorro. Además conocieron las ventajas de contar con un sistema de monitorización del consumo energético que favorece una detección rápida de puntos negros para su posterior solución.

Landako II, ejemplo de buenas prácticas medioambientales, se convirtió ayer en el escenario de la entrega del distintivo Transición Energética Vasca que el EVE entregó ayer a 33 municipios y a las mancomunidades de Durango, Debabarrena, Arratia y Nervión. Iñigo Ansola, director del Ente Vasco de la Energía aseguró que este diploma es un empujón para que los municipios sigan manteniendo la sensibilidad con el medioambiente, la descarbonización y la factura eléctrica. Uno de los proyectos uniformes a todas las localidades es la apuesta por la tecnología LED que permite un ahorro de más del 70% de la factura electrónica.

Punto de recarga en Abadiño

Ansola insistió en que el EVE lleva décadas trabajando en esta transición energética para los que hay muchos proyectos interesantes y ayudas. En el presente ejercicio el programa de subvenciones cuenta con 8 millones de euros, de los cuales 800.000 euros están reservados para proyectos de ahorro energético y de renovables para las administraciones públicas locales y 1,5 millones para ayudas a polígonos industriales que introduzcan mejoras energéticas.

La Mancomunidad de Durango y sus municipios se han valido de estas subvenciones del Gobierno vasco para la promoción de energías renovables y las mejoras en edificios públicos respecto a la climatización, iluminación interior o envolvente. Otros municipios dan un paso más allá como el de Abadiño, al que se le ha subvencionado un punto de recarga público para vehículos eléctricos y la instalación de biomasa en el colegio, o Amorebieta-Etxano, adherido al 'Caminando hacia el Pacto', que ha instalado geotermia en la Casa Consistorial y paneles solares en el polideportivo. En el caso de Durango, además del polideportivo Landako II, el Ayuntamiento cuenta con vehículo eléctrico en su flota, ha instalado paneles solares fotovoltaicos en Conservatorio, y solares térmicos y fotovoltaicos en el polideportivo Landako II.

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