Durango acondicionará Kapitanena para convertirlo en el centro cívico de San Fausto

Vista exterior del caserío Kapitanena que se prevé transformar en centro cívico para San Fausto. / M. DÍAZ
Vista exterior del caserío Kapitanena que se prevé transformar en centro cívico para San Fausto. / M. DÍAZ

El proyecto absorberá el grueso de los 314.500 euros que se invertirán en el barrio. El resto se dedicará a la reforma del bar del frontón

MANUELA DÍAZDURANGO.

El caserío Kapitanena, que el Ayuntamiento de Durango adquirió hace nueve años por 706.000 euros en plena burbuja inmobiliaria, vuelve a la palestra de la actividad política. El mal estado en que se encuentra este edificio emblemático del popular barrio de San Fausto ha acelerado la urgencia de las obras por motivos de «seguridad». Niños y niñas disfrutan con asiduidad en una zona infantil anexa. El Ayuntamiento ha destinado 183.457 euros para apuntalar la estructura del edificio y cambiar el tejado.

Aunque su rehabilitación estaba prevista hace dos años y medio, lleva años abandonado y se ha deteriorado a marchas lanzadas. En 2017, la convocatoria para ejecutar los trabajos de restauración quedó desierta y si hace nueve meses se destinaron 11.000 euros para exterminar una plaga de pulgas y apuntalar la estructura, esta última sigue a día de hoy sin ejecutarse.

La actuación que se llevará a cabo en los próximos meses sienta las bases para que en un futuro se habilite el edificio como centro cívico del barrio de San Fausto. En su interior se generarían espacios para la gente mayor e incluso una ludoteca. Además, se convertiría en la sede de las asociaciones del barrio. Además de adecuar el inmueble, se acondicionará el exterior, donde se prevé habilitar una zona de juegos infantil cubierta.

No será la única actuación que se lleve a cabo en San Fausto. El barrio durangués será el foco principal de actuación del primer bloque de medidas que pone en marcha el nuevo equipo de Gobierno, formado por EH Bildu y Herriaren Eskubidea. La Corporación dio el visto bueno por unanimidad a las once actuaciones que acapararán un total de 417.897 euros. El 69%, más de 314.500 euros, se inyectará en San Fausto.

Junto a la rehabilitación de Kapitanena, se invertirán cerca de 125.000 euros en la reforma integral del bar de frontón, cerrado desde hace más de un año. Su clausura, precisamente, derivó del mal estado de las instalaciones. Y aunque las obras se aprobaron hace un año, «no se había habilitado una partida», apuntó Jorge Varela, de Herriaren Eskubidea.

«Vender a peso»

Los trabajos se centrarán en mejorar su accesibilidad, la reforma del baño, la cocina, la barra, el almacén y la zona de consumir. Al tratarse de los únicos baños que se encuentran en la planta baja del frontón, se habilitará una entrada tanto desde la cancha como del bar. Por otra parte, se instalará una red alrededor del campo de futbito para proteger a los viandantes de posibles balonazos.

El cerca de medio millón de euros sacados del remanente para estas y otras actuaciones fueron aprobados por todos los grupos políticos. La oposición -PNV y PSE- insistió en que muchas de ellas vienen de la anterior legislatura en la que ambos gobernaron. La portavoz socialista criticó la «elevada» cuantía y el hecho de que buena parte de las actuaciones sean estudios previos a las obras, algo que, según Jesica Ruiz, la coalición soberanista «criticó» durante su paso por la oposición. En este sentido, la jeltzale Mireia Elkoroiribe instó a una «gestión responsable de los recursos públicos».

Ante estas críticas, el teniente de alcalde Iker Urkiza aseguró que si vienen de la anterior legislatura es «porque no se han hecho» y criticó la elaboración de estudios y proyectos por parte del anterior equipo de gobierno, que se podría «vender a peso y que llenan los armarios».

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