Consenso para obligar a construir viviendas con perspectiva de género en la villa

M. DÍAZ DURANGO.

Con la polémica por la construcción de las torres en ebullición, llegar a un consenso en materia urbanística podría antojarse caprichoso. Sin embargo, la modificación de la ordenanza de Sostenibilidad y Medio Ambiente para alcanzar un urbanismo inclusivo, que tenga en cuenta la diversidad de género, la edad o el modelo de familia, para construir edificios y viviendas más equitativos, seguros y sin barreras se aprobó por unanimidad. El PP no asistió al pleno.

Todos los partidos presentes aplaudieron la ordenanza y el trabajo que durante cerca de dos años han llevado a cabo en el Ayuntamiento, la consultoría Tipi y un grupo de mujeres voluntarias. Para Julián Ríos, de Herriaren Eskubidea, la iniciativa sigue la línea de «eliminar los puntos negros» ya que en Durango no se podrán construir edificios con portales que generen espacios inseguros.

Jon Bingen Landabidea, de Bildu, aplaudió el trabajo voluntario de las mujeres que han analizado los espacios públicos y el esfuerzo de los funcionarios que han realizado cursos de preparación para abordar este reto. Su grupo aportó una mejora en los garajes.

El acuerdo muestra, a juicio de la portavoz del PNV, Goiztidi Díaz, que la igualdad no es un trabajo de un solo día. «Aunque no sepamos de urbanismo, si sabemos lo que es pasar miedo en la calle», por lo que la nueva ordenanza supone un «potencial cambio» para las mujeres.