El colegio San Antonio de Durango tiende una mano al autismo

Exterior del colegio de San Antonio, que acogerá el viernes la fiesta para ayudar al autismo. / M. SALGUERO
Exterior del colegio de San Antonio, que acogerá el viernes la fiesta para ayudar al autismo. / M. SALGUERO

La asociación de padres y madres organiza este viernes una fiesta para recaudar fondos dirigidos a adquirir material sensorial

MANUELA DÍAZ DURANGO.

La Asociación de Madres y Padres (AMPA) del colegio San Antonio de Durango tiende su mano al autismo. Con tres estudiantes en el espectro de este trastorno, se ha propuesto visibilizarlo y sensibilizar a la sociedad «a tener una mirada diferente, positiva y respetuosa con la diversidad». Para ello, apuestan por una fiesta con música, talleres y bingo este viernes en las instalaciones del centro. La recaudación de esta jornada solidaria irá destinada a adquirir material sensorial para el centro escolar. Según Apnabi Autismo Bizkaia, la mayoría de las escuelas de Durango y la comarca cuentan con uno o varios estudiantes con este tipo de trastorno en el espectro del autismo.

La iniciativa organizada por el AMPA del colegio San Antonio, con la colaboración de los grupos de música Eirband y Astoturfer, y con el apoyo del centro, arrancará a las 16.45 horas con música. Acto seguido, darán paso los juegos y talleres, y hora y media después, comenzarán los conciertos a cargo de Astoturfer y Eirband, con paradas para jugar al bingo solidario.

Para Apnabi Autismo Bizkaia, a la que pertenecen 1.100 familias, de las que un 7% son del Duranguesado, este tipo de iniciativas ciudadanas son de gran importancia no solo para arropar a las familias afectadas, sino para sensibilizar al resto de padres y madres que «no se trata de un menor raro o mal educado», sino que estas personas tienen determinados comportamientos que hay que conocer para entenderlos», explica Eguzkiñe Etxaniz, del departamento de educación de la asociación.

Profesionales de Apnabi visitan a lo largo del curso todos los colegios del Duranguesado con estudiantes con autismo para formar al profesorado, dada la importancia no solo de saber actuar ante determinados comportamientos sino de detectarlo. El colegio Jesuitak de Durango ya cuenta con un convenio especial materializado en un aula estable que lleva un programa específico de aprendizaje. En dicho centro, además, se realizan actividades de tiempo libre fuera del horario escolar con personas con trastornos del espectro del autismo.

Integración

Se llama espectro porque el autismo puede manifestarse como una simple rareza que no impide vivir de forma independiente, hasta una minusvalía severa. Es en estos últimos casos cuando los menores acuden a un centro especial habilitado por Apnab, mientras que el resto se forma en la red de centros escolares ya que el «diagnóstico no condiciona el colegio». Educación ha dotado a los colegios de un sistema para ofrecer recursos y que los escolares puedan avanzar.

Los centros del Duranguesado, además, han demandado en los últimos años formación para los profesores. «Cada vez hay más inquietud y demanda de formación y esto es muy positivo para todos». Asimismo visibilizar este trastorno favorece su integración, lo que les ofrece «más oportunidades».

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