«Cogemos un txopo de unos 18 metros de altura por seguridad»

'Pete' ayuda a Guenetxea en las labores para el derribo del txopo. / E. C.
'Pete' ayuda a Guenetxea en las labores para el derribo del txopo. / E. C.

Gorka Guenetxea pertenece a la cuadrilla que ha seleccionado el «icono de las fiestas de Matiena», cuyo izado se ha trasladado al mediodía del próximo sábado

NAHIKARI CAUADO ABADIÑO.

«Si eres de Matiena lo sientes desde pequeño. El txopo es el icono de las fiestas y es emocionante ver como lo colocan, pero ser uno de los que participan lo es más». Así lo siente Gorka Guenetxea, que lleva más de una década participando en su levantamiento. Y es que desde bien pequeño, este joven abadiñarra de 30 años no se perdía ni un instante del tradicional inicio de las fiestas de 'Sanprudentzios'. Después de toda una vida disfrutando «del momento más emocionante de las fiestas» y más de una década participando en la maniobra de levantarlo, analiza el ritual llevado a cabo en esta ocasión para su selección.

Siendo menor de edad, Guenetxea ya acompañaba a los mayores a elegir el txopo con el que se coronan los festejos. Ahora, lo hace de manera activa, si bien reconoce que va descendiendo el número de personas que se anima a tomar parte en esta tradición. «Antes solíamos ir unas diez personas y lluego nos ponían una merendola a modo de recompensa o para que cogiésemos fuerzas», recuerda ante la mayor implicación. Este año solamente han sido cuatro las personas que han acudido al monte para elegir el txopo del año. «Hemos echado en falta a Mitxel Ezenarro y a Pablo Hernández, los más veteranos. Fuimos de cuadrilla en cuadrilla, anunciando el día en el que iríamos a tirar el pino, pero no apareció nadie más... parece que a los jóvenes no les importa la mantener esta tradición», lamenta.

Gorka Guenetxea, Asier Infante, y Jagoba Martín, con David Núñez 'Pete' a la cabeza, se encargaron hace unos días en elegir el txopo y talarlo a continuación. «Solemos escoger un árbol que tenga de media unos 18 metros de altura. Antes se ponían más altos, pero tras el desplome de hace dos años se decidió recortar la altura, por seguridad», apunta Guenetxea.

A hombros

La caída en seco del txopo en 2017, que llegó a causar heridas leves a tres menores, también obligó a la organización a marcar el ancho del diámetro del tronco, que no debe sobrepasar los 30 centímetros. «Como este año solamente hemos ido cuatro personas, ha sido muy fácil elegirlo», bromea.

Una vez colocadas las cuerdas de seguridad, el cuarteto se dispone a cortarlo con unas hachas. A continuación, lo pelan con palas, «como se ha hecho toda la vida» y lo dejan en el suelo, hasta el día del izado. Eso sí, para que no haya ningún percance, el grupo suele asignar un responsable para que acuda cada tres días a vigilar el pino. En esta ocasión, le ha tocado a Guenetxea. «Ha habido años en los que ha aparecido cortado. De momento, está bien, esperemos que continúe así», augura.

Este sábado se llevará a cabo el tradicional levantamiento con el que arrancan de forma oficial las fiesas en Matiena y será, por primera vez, al mediodía. El cambio de hora marca toda una novedad en el tradicional acto que tradicionalmente se ha llevado a cabo a las ocho de la tarde. «No nos parece bien que la comisión de fiestas no nos haya consultado y que nos hayamos tenido que enterar a través de los programas. Si no fuese por nosotros, los 'Sanprudentzios' no tendrían txopo», apostilla Guenetxea en relación con el cambio horario.

Sin embargo, la tradición manda y las personas participantes en el traslado del txopo se darán cita dos horas antes en la Bodeguilla de Matiena. Se espera que alrededor de unas 25 personas participen en la comitiva que se dirigirá hasta Gaztelua para recoger el pino y acerlo a hombros hasta Matiena. En el trayecto, sin embargo, habrá tiempo para retomar fuerzas antes de llevar a cabo el izado. «Siempre se hace una parada en la Bodeguilla, donde se mete el árbol hasta que haga tope con la pared. Es una tradición», detallan desde la cuadrilla del txopo