Circular por Durango cuesta más que hacerlo en Madrid

Circular por Durango cuesta más que hacerlo en Madrid

La tasa aplicada a un turismo medio asciende a 64.75 euros frente a los 59 que se paga en la capital de España

MANUELA DÍAZ DURANGO.

Pese a la abultada diferencia en el parque de vehículos y las dimensiones del municipio, circular por las calles de Durango es más caro que hacerlo por Madrid y prácticamente igual que en Bilbao. La tasa de circulación, el denominado Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), cuya cuantía compete a cada Ayuntamiento, le supone a cada persona de la villa que transita con un turismo medio, de entre 8 y 12 caballos fiscales, un total de 64,75 euros al año frente a los 59 que se paga en la capital de España. El Bilbao este tipo de automóviles paga 68,64 euros. Con un parque de 12.820 turismos, Durango recaudará este año cerca de un millón de euros solo con esta tasa.

La tarifa, que acaba de concluir su periodo de pago, fue modificada a finales del pasado año a apropuesta de Herriaren Eskubidea y gracias al apoyo que le brindaron los votos de EH Bildu y PP. Y si bien se ha levantado cierta expectación por un aumento de determinados pagos, lo cierto, es que la subida solo ha afectado al 12% de las personas que tienen un vehículo a su nombre. El resto, po el contrario, ha experimentado un leve descenso.

Datos facilitados por fuentes municipales revelan que los 10.948 vehículos matriculados en la villa con entre 8 y 14 caballos fiscales ha visto mermada su aportación entre 11,89 y 8,91 euros. Mientras hasta los 11,99 caballos fiscales se abonan 64,75 euros, el impuesto se eleva a 138,23 euros para aquellos vehículos de entre 12 y 13,99 el impuesto asciende a 138.23 euros. Es en esta última horquilla donde el Consistorio obtiene la mayor aportación a sus arcas con cerca de 763.030 euros este año.

A partir de los 14 caballos fiscales, no obstante, se produce un incremento progresivo tanto en la cuota, que oscila entre los 201,94 y 355,99 euros, como en el aumento de la tarifa con respecto al 2018 con un incremento entre el 14,49% y el 36,68%. No obstante, esta subida solo afecta a 1.562 vehículos, un 12% del total. Un aumento que para las personas afectadas no deja de ser un «sinsentido ya que el impuesto estaba bien cobrado en nuestro municipio».

Pagar más por emisiones

El impuesto que recaudan los ayuntamientos no se paga en función de los kilómetros, sino de las características del vehículo, como los caballos fiscales -que resulta del cálculo entre la cilindrada del motor y el número de cilindros-, o el número de plazas disponibles en el caso de autobuses y autocares. Una medida «obsoleta», según la Unión Europea, ya que debería tenerse en cuenta la contaminación real de cada vehículo. Esta línea europeísta aboga por que el gravamen deje de estar vinculado a los caballos fiscales y dependa del grado de contaminación, medido por sus emisiones de CO2, NOx y partículas. Una iniciativa que supondría que los vehículos que, por su antigüedad, producen mayores emisiones, paguen más.

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