Cinco proyectos diferentes para los terrenos liberados por el tren en Durango

Fotomontaje del proyecto urbanístico que el Gobierno vasco tiene previsto llevar a cabo en los terrenos liberados por el tren../E. C.
Fotomontaje del proyecto urbanístico que el Gobierno vasco tiene previsto llevar a cabo en los terrenos liberados por el tren.. / E. C.

A la espera de que se celebre la consulta pendiente sobre su urbanización, los partidos de la Corporación dan a conocer sus propuestas

MANUELA DÍAZ DURANGO.

La consulta aprobada en pleno, pero pendiente de ejecución, sobre el proyecto de urbanización de los cerca de 60.000 metros cuadrados de terrenos liberados por el tren en Durango, marcará el inicio de la próxima legislatura. En el último año, todos los partidos con representación municipal han reconocido que el plan diseñado hace una década con cinco torres de 18 alturas es un «sinsentido» en estos momentos y sería conveniente su revisión. Sin embargo, todos ellos tienen una visión particular. Mientras PNV, PSE y PP apuestan por readaptar las edificaciones previstas, EH Bildu y Herriaren Eskubidea no quieren oír hablar de ellas.

«Nuestra apuesta es avanzar y recuperar cuanto antes ese espacio», asegura Mireia Elkoroiribe. Para ello, considera importante tener una «alternativa posible, viable y acordada con el Gobierno vasco», dueño de los terrenos. La formación jeltzale insiste que hay espacio para todo. Para construir cinco torres, rebajando sus alturas, y para un espacio verde con instalaciones deportivas y de ocio. Elkoroiribe afirma que la zona de espacio público que destina el proyecto de ETS es de 45.000 metros cuadrados, 13.000 más de lo que ocupan el centro de salud, el polideportivo, las instalaciones de Arripausueta y el skatepark. «Vamos a ganar muchísimo». concluye la cabeza de lista del grupo jeltzale.

La coalición soberanista, que reivindica la celebración de la consulta lo más rápido posible, ya tiene diseñado su propio proyecto, al que «habría que dar forma entre todos los vecinos. Nada de vivienda, eso sí», detalla Ima Garrastatxu, que lidera la candidatura de EH Bildu. El parque, al que han denominado 'Martxoak 31', comprendería diversas zonas destinadas al uso deportivo con canchas y aparatos de gimnasia urbana para todas las edades, un frontón cerrado, una zona de esparcimiento con árboles y flora, un anfiteatro abierto para espectáculos al aire libre, una plaza de encuentro y una zona de juegos para los más jóvenes, además de un carril bici y peatonal sobre el trazado ferroviario.

Herriaren Eskubidea

Más que un Central Park en el corazón de Durango, Herriaren Eskubidea defiende un espacio con diversos servicios de ocio juvenil en infantil, un teatro abierto y canchas multifuncionales y deportivas, entre las que descarta la construcción de un frontón. «Sería mejor rehabilitar los de Ezkurdi y San Fausto, no queremos destruir nuestra historia como ya pasó con la vieja estación», apunta su candidato a la Alcaldía, Julián Ríos. Contrarios a la construcción de vivenda, no descarta la posibilidad de construir «algún edificio con servicios públicos como podría ser un hospital», con el que se cubrirían las carencias de la ciudadana en materia sanitaria ante la falta de ambulancia medicalizada y el servicio de pediatría las 24 horas.

La candidata a la Alcaldía, Jesica Ruiz, no rechaza que se levanten cinco edificios de viviendas «acordes a los nuevo tiempos». Como seña diferenciada del resto de partidos, asegura que los bajos de los mismos podrían emplazar distintos servicios públicos dispersos por la villa como el SAC, Hacienda o la Seguridad Social. Además, proponen incluir una estación intermodal de autobuses y taxis. En el resto del espacio público que quedaría libre construirían un anfiteatro, un frontón y una zona verde con parque infantil cubierto y una zona de actividades para mayores.

La candidata del PP, Aiala Eguiluz, asegura que es «inevitable» que el Gobierno vasco «recupere, si no es todo, parte de la inversión que ha llevado a cabo en Durango». Por ello entiende que estas edificaciones son necesarias, pero defiende «rebajar las alturas, 18 plantas es desorbitado». Estas construcciones, además, deben casar arquitectónicamente con el resto de Durango y no construir «una especie de Manhattan en el centro del pueblo», detalla. Esto permitiría que el mantenimiento de las zonas verdes y de esparcimiento sean espacios privativos de uso común y su mantenimiento «no supondría ningún coste» para la ciudadanía.

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