La carretera a su paso por Muntsaratz y Zelaieta se convertirá en travesía en 2020

Los semáforos serán suprimidos en Muntsaratz, donde se habilitará una rotonda. / MAIKA SALGUERO
Los semáforos serán suprimidos en Muntsaratz, donde se habilitará una rotonda. / MAIKA SALGUERO

El Ayuntamiento de Abadiño espera prohibir el paso de vehículos pesados antes de que se ejecute el proyecto, que contempla dos rotondas en ambos barrios

YOLANDA RUIZABADIÑO.

Los vehículos pesados dejarán muy pronto de circular por la BI-3336 a su paso por los barrios de Zelaieta y Muntsaratz. El Ayuntamiento de Abadiño ya puede prohibir la circulación de este tipo de transporte al haberle cedido la Diputación la titularidad del vial. El alcalde en funciones, José Luis Navarro, reconocía ayer que no van a esperar a que se acometa la reconversión de esta vía en travesía, cuyas obras se esperan iniciar el próximo año. El ansiado proyecto, que lleva sobre la mesa varios años, contempla dos rotondas para facilitar los accesos a Zelaieta y Muntsaratz, así como la ampliación de las aceras y pasos elevados. «Se adaptará a la nueva normativa de accesibilidad», matizó.

Al cierre de esta legislatura se ha sellado el añorado convenio, que posibilita al Ayuntamiento transformar en travesía la carretera que atraviesa la localidad a su paso por Zelaieta y Muntsaratz. El «ambicioso» proyecto, como lo define José Luis Navarro, acabará con las protestas que hace un año emprendieron las personas residentes en Muntsaratz para exigir la inmediata habilitación de una rotonda que dotara de mayor seguridad al acceso a este barrio, calificado de «peligroso».

El Ayuntamiento de Abadiño cuenta ya con un anteproyecto para la transformación de los 2.250 metros comprendidos entre el núcleo urbano de Zelaieta y Muntsaratz que han sido cedidos por la Diputación. En él se contempla habilitar una rotonda que permita la entrada al primero de estos barrios por El Calvario. «Es muy importante porque, al evitarse la entrada de vehículos por Txanporta, quedará prácticamente peatonalizado todo el casco urbano de Zelaieta», explicaba ayer el alcalde en funciones de Abadiño.

Semáforos en el polígono

La conversión de la antigua N-636, en travesía permitirá ampliar las aceras, que rondan el medio metro de ancho, a lo lardo de Alfredo Baeschlin, nombre de la calle del tramo de carretera que atraviesa Zelaieta. El Ayuntamiento deberá elaborar ahora el proyecto de urbanización, cuyas obras se iniciarán el próximo año. Se encargará, asimismo, de abonar el coste de los trabajos, que estima en alrededor de 1,2 millones de euros. Pero solo adelantará el dinero, ya que el organismo foral se lo devolverá en un plazo de tres años, tal y como establece el convenio suscrito entre ambas partes.

José Luis Navarro aclaró también que no se ejecutará la rotonda proyectada hace años en el acceso al polígono industrial de Tuercas. El plan actual se centra en la instalación de semáforos que regulen el paso, si bien correrá a cargo de las empresas ubicadas en el polígono.