La voz cantante del caserío

Protagonistas del trabajo para preservar la historia del caserío en Amorebieta. / N. CAYADO
Protagonistas del trabajo para preservar la historia del caserío en Amorebieta. / N. CAYADO

Once zornotzarrras colaboran en la recopilación de más de 745 imágenes para conservar esta parte de la historia patrimonial de Amorebieta

NAHIKARI CAYADO AMOREBIETA-ETXANO.

Mirar al futuro con «las raíces bien plantadas». Esta es la filosofía del encomiable trabajo que han elaborado once vecinos de la localidad para preservar la historia del caserío. «Con el tiempo hemos pasado del caserío al chalet, pero gracias a este trabajo el pasado nunca se quedará en el olvido», agradecía ayer el presidente de la Sociedad Artístico Cultural Zornoza (SACZ), Andoni Iturbe, la labor de recopilación que ha sido realizada por once zornotzarras y cuyos impulsores forman parte del colectivo con la coral, como esencia de la agrupación. La sede del grupo sirvió ayer de marco a la presentación de datos e imágenes de más de 500 caseríos del municipio -algunos derrumbados.

Pedro Juan Arana, Jabier Zabala y Txomin Goienetxe son los tres artífices que han hecho realidad el sueño de «trasladar a las futuras generaciones parte de Amorebieta que está generando cambios significativos a un ritmo acelerado». Comenzaron a dar los primeros pasos hace más de tres décadas, en 1982. «Éramos meros aficionados a la fotografía que comenzamos a sacar instantáneas a los caseríos, que ya por aquel entonces se estaban deteriorando», apuntó Goienetxe.

Con la colaboración de Argazkari, que se encargó del rebelado de las instantáneas para mostrarlas en una exposición, estos zornotzarras tenían claro que su labor no tenía otro objetivo que el de que esa parte tan importante de Amorebieta-Etxano estuviese «siempre presente, a pesar de los años». Pero por diversas razones, tras la muestra, aquel trabajo quedó en suspenso durante un largo periodo de tiempo.

Pero nunca arrojaron la toalla. Pese a que las fotografías permanecieron almacenadas durante tres décadas en varias cajas, hace cuatro años que volvieron a ver la luz en un estado fantástico. «Fue gracias a la coral que nos animaron a que volviésemos a retomar ello. Teníamos muchísimas fotos almacenadas y se encontraban en buen estado, por lo que nos preguntamos ¿por qué no lo acabamos?».

Y así lo hicieron. Rescataron las instantáneas y volvieron a recorrer los caseríos de la localidad, de uno en uno, en busca de datos e imágenes que fuesen válidas para el proyecto en mente. Dividieron el municipio en cuatro zonas, algo posible gracias a la colaboración de otros zornortzarras como Adolfo Crespo y Andrés Rodríguez, que se encargaron de Amorebieta, José Begiristain, quien asumió la tarea en Etxano, Bixenti Larruzea, Jesús Garmendia y el difunto Celestino Larruzea quienes peinaron toda la zona de Boroa, mientras que Rafa Sánchez y Guillermo Etxanojauregi se hicieron cargo de la zona de Euba.

«No ha sido nada fácil. Hemos tenido que rebuscar muchísimo para conocer los nombres de los caseríos o de las familias que vivieron allí. También nos ha tocado escapar de los perros que defendían su hogar y no nos dejaban fotografiar la casa», admitía Goienetxe.

Apoyo foral y municipal

Como resultado de todo este trabajo, los zornotzarras han conseguido recopilar y clasificar más de 745 fotografías, de las cuales tres cuartas partes pertenecen a la década de los ochenta. Las instantáneas permiten conservar la historia de aquellas construcciones rurales vinculadas a la cultura vasca en un DVD que recoge toda la información. La investigación ha contado con el apoyo del Consistorio y de la Diputación, quien se ha hecho cargo de la digitalización de las instantáneas.

«Os felicito por el trabajo que habéis realizado. El tesoro que dejáis para el pueblo y las generaciones futuras es admirable», subrayaba el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano, Luciano Martínez.

El DVD incluye un video de presentación con declaraciones de los miembros del equipo y todas las fotografías. Se pondrá a la venta todos los martes y jueves a partir del mes de octubre en La Coral, cuyos socios lo podrán adquirir por tres euros, el resto pagará el doble. «Sois unos ciudadanos ejemplares. Habéis realizado un trabajo excepcional que se conservará para siempre. Gracias en nombre de todo el pueblo por el legado que dejáis», apostilló el alcalde zornotzarra, Andoni Agirrebeitia.

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