El barrio de San Fausto cumple 60 años

Inauguración de las 600 viviendas de San Fausto el 30 de enero de 1958. / ARCHIVO MUNICIPAL
Inauguración de las 600 viviendas de San Fausto el 30 de enero de 1958. / ARCHIVO MUNICIPAL

Una muestra de fotos permitirá recorrer su historia desde la inauguración de los 600 pisos que construyó el Gobierno

MANUELA DÍAZ DURANGO.

El barrio durangués de San Fausto tira de imágenes para rememorar uno de los momentos que marcaron la eclosión del barrio hace seis décadas. El 30 de junio de 1958 se procedió a la entrega de llaves de las 600 viviendas que construyó el Gobierno central. Más de un millar de personas accedían a ellas procedentes en su mayoría de otras provincias para trabajar en la industria vasca. El acto inaugural de ese día y otras escenas históricas y costumbristas de la vida de uno de los barrios más reivindicativos de Durango forman parte de la exposición de fotografías organizada por el Archivo Municipal en colaboración del Museo de Arte e Historia y el Centro Social del barrio. La muestra, que se inaugura mañana dentro de las fiestas patronales, podrá visitarse en el frontón de San Fausto hasta el día 21.

«El barrio ha cambiado mucho como se puede ver en las fotos y se refleja la interesante vida social que ha tenido en la última mitad del siglo XX», apunta Juan Luis Madariaga, presidente del Centro Social San Fausto, asociación que se ha volcado en organizar la muestra y que ha movilizado a las personas originarias a enviar fotografías antiguas que se han sumado a las que pertenecen al fondo del Archivo Municipal de Durango.

La unidad de aquellos años fue la seña de identidad del barrio. Desde su panadería Begoña Mazorriaga solía observar a grupos de mujeres haciendo punto y charlando mientras los menores jugaban y los mayores se entretenían en torno a una partida de cartas. «Se vivía con honestidad y pese a lo grande que era el barrio, éramos como una familia». Esta elorriarra de 71 años, que lleva cerca de medio siglo en San Fausto, añora esas escenas que dejaron huella en muchas familias y que pueden verse en la muestra. «La gente trabajaba unida, si no venía el barrendero, ellos barrían; si se rompía algo, ellos lo reparaban, llegaron incluso a construir una fuente», rememora.

Beltrán y Zavala

La exposición recoge alrededor de 60 imágenes de entre 1958 y los años 80. En muchas de ellas aparece el sacerdote Vicente Zavala, una de las figuras más significativas del barrio. El clérigo aparece en los años 80 junto al alcalde de la época, Patxi Zurikarai, bendiciendo la fuente que los vecinos levantaron, así como en alguna de las carrozas que se hacían en fiestas. Tanto el jesuita Beltrán como Zavala «fueron dos figuras que dieron impulso al barrio y trabajaron activamente para la rehabilitación de la zona y la mejora de las condiciones de trabajo», matizó el responsable del Archivo Municipal, José Angel Orobio-Urrutia.

La muestra arranca con una fecha. El 30 de junio de 1958, día en el que el alcalde en ese momento, José Luis Azpiroz Jiménez, y el obispo de Bilbao Pablo Gurpide, y el resto de autoridades eclesiásticas, civiles y militares hicieron la visita al barrio y procedieron a la entrega de llaves.

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