Arroces del mundo sentará a la mesa a dieciséis colectivos de Durango este sábado

M. DÍAZDURANGO.

El festival Arroces del Mundo ha calado en Durango. Más de medio millar de personas tomarán parte este sábado para poner sobre la mesa la realidad de la migración y tejer una red de convivencia para evitar comportamientos xenófobos y racistas. Pese al aumento de inmigrantes en la última década, que ha pasado del 7,2 al 10,1% , en la villa no se ha registrado ningún delito de odio. Y en esto tiene mucho que ver el taller participativo de Zubiguneak, que organiza el festival y en el que se integran asociaciones autóctonas e inmigrantes.

Esta cita de carácter festivo, intercultural y reivindicativo reunirá a dieciséis asociaciones. Veteranas como la Jaed, que abastece de alimentos y apoyo económico a las personas más necesitadas, o más recientes como la de personas mayores Bizidun o Suargi, de apoya al Kurdistán sirio.

El pasado año se cerró con 2.949 personas nacidas en el extranjero. La cifra revela un incremento en más de un punto con respecto al 2016 y de cerca de tres con respecto a una década, en la que ha ido haciendo mella las consecuencias de la crisis y el auge del discurso xenófobo en el mundo occidental. Pese a todo en Durango la población autóctona y extranjera «convive» sin dificultades. Julián Ríos, portavoz de Herriaren Eskubidea y miembro de Zabaltzen, impulsor de la iniciativa, Arroces del Mundo no solo ha logrado dar visibilidad a la inmigración sino que ha favorecido a que distintas asociaciones «trabajen de manera conjunta y cooperen en favor de la interculturalidad».

El objetivo es pasar de un grado de coexistencia a la convivivencia. «No estamos mal, porque sin duda Durango no es un pueblo racista, pero podemos estar mejor y es por ello por lo que hay que seguir trabajando». Para ello es necesario «conocerse, trabajar codo con codo y romper los estereotipos con los inmigrantes», advierte Julián Ríos.

La jornada del sábado, organizada en colaboración del Ayuntamiento de Durango, la asociación Zabaltzen, Dendak Bai y Cafes Baqué, arrancará a las 12.00 horas en Ezkurdi y en caso de lluvia en Jesuitas. El grupo de tiempo libre Inurri ofrecerá talleres, mientras actúa la txaranga de Ghana. Danzas de Senegal y Ecuador animarán el día. La fiesta ofrece una mesa de literatura del Mundo

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