San Antonio declara la guerra al plástico

Encuentro del alumnado de San Antonio con el nuevo equipo de gobierno en Durango. / AYTO.
Encuentro del alumnado de San Antonio con el nuevo equipo de gobierno en Durango. / AYTO.

El alumnado de este colegio de Durango plantea al Ayuntamiento organizar batidas para eliminar residuos de los montes y ríos

MANUELA DÍAZDURANGO.

El alumnado del centro escolar San Antonio de Durango trabaja duro por «un futuro libre de residuos» que se acumulan en la naturaleza con consecuencias para la flora y la fauna. Desde hace años, reciclan papel, pilas, tapones e incluso las sobras de comida que convierten en compost destinado a su huerto escolar. Sin embargo, han querido dar un paso más allá. Tras llevar a cabo una campaña de concienciación para reducir el consumo de plásticos han empezado a cambiar su entorno con medidas como llevar la merienda en 'tuppers, comprar fruta a granel o solicitar al Ayuntamiento de Durango poder organizar batidas para eliminar los residuos de montes y ríos el próximo curso.

«En nuestro colegio ya se está notando el cambio», señalaba Lide de Arriba, de doce años. Le han declarado la guerra al plástico, han dejado de usar papel de aluminio para los bocadillos y su sueño es que cunda el ejemplo para mantener los espacios naturales libres de plásticos y basura. Alumna de Primero de la ESO, este año ha formado parte de la campaña 'Ekinaren Astea' a favor del medio ambiente del Gobierno vasco que en su centro de San Antonio ha derivado en una campaña de sensibilización contra el abusivo consumo de plástico.

El grado de implicación de esta iniciativa, gestada por la profesora de Biología Ana Sagastizabal, ha sido total en el centro. Entre otras medidas, durante la fiesta de fin de curso no se usó vajilla de un solo uso, se utilizaron vasos reciclables. En las salidas a parques o montes del entorno se ha aprovechado para hacer una recogida de basura, y el próximo año se pondrá en marcha la campaña 'Fruta eguna' para que los jóvenes traigan alimentos a granel. «Es impresionante lo que son capaces de hacer, tienen muy buenas ideas. En cuanto surgió el reto de reducir el consumo de plástico, se han volcado», explicó Sagastizabal.

«El 'albal' es plástico»

Para Oier y Paúl de Arriba, se trata de un proyecto «muy interesante» en el que todavía «queda mucho por hacer». Sin embargo, ellos han aportado su granito de arena y al margen de lo que llevan a cabo en casa, se han encargado de aleccionar a los más pequeños en la importancia de mantener una buena conducta con el medio ambiente. «Muchos no saben que el 'albal' es plástico y todavía hay casas en las que no se recicla». La imagen de islas de plástico flotando en el océano les ha marcado y por ese motivo no pueden mirar a otro lado.

Durante un fin de semana han tratado de no utilizar ni comprar envases y el éxito ha sido total. Hasta tal punto, que el alumnado ha mostra al Consistorio durangués su preocupación y ha propuesto que el próximo año la campaña se lleve a cabo con todos los centros escolares de la villa. «Lo que empezó como una iniciativa sencilla en clase, se difundió a toda la escuela. Ahora hemos querido extenderlo también a las instituciones, porque es necesario la implicación de todos», apuntaron. Según Sagastizabal es importante que la ciudadanía conozca los proyectos que se llevan a cabo en los colegios. «Se hacen infinidad de cosas muy interesantes, propuestas en gran parte por ellos, y que es necesario visibilizar», señaló.

En el encuentro que mantuvieron con la alcaldesa, Ima Garrastatxu aseguró que «las instituciones también tienen su responsabilidad e intentaremos difundir el proyecto a todos los centros». El tema se abordará en el Consejo de Educación.

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