Alberdi recurre a las herramientas del campo para esculpir sus obras

Alberdi exhibe sus obras en Amorebieta hasta final de mes. / N. C.
Alberdi exhibe sus obras en Amorebieta hasta final de mes. / N. C.

El artista durangués muestra sus trabajos por primera vez al publico en la Centro Zelaieta de Amorebieta hasta finales de este mes

NAHIKARI CAYADOAMOREBIETA-ETXANO.

Para José Luis Alberdi las herramientas de campo tienen un significado existencial. Considera que sin ellas no se podría entender la civilización actual ni tampoco su arte. Sus más de treinta cuadros y esculturas reflejan la evolución de una sociedad que poco a poco, dice, destroza lo que hace siglos otras civilizaciones crearon. «Antes no tenían nada y tenían todo. Ahora mira todo lo que se ha conseguido y se pasa más hambre que nunca», manifiesta el artista.

Residente en Durango desde hace más de tres décadas, Alberdi recurre al arte en busca de respuestas a preguntas como ¿Qué es la vida? y ¿Qué es la muerte? Ahora, una vez halladas las respuestas, las transmite a través de sus obras de arte, expuestas hasta final de mes en el centro Zelaieta de Amorebieta-Etxano. «Son interpretaciones muy personales, que cada cual las puede interpretar de una manera u otra», apostilla este humilde escultor que lleva décadas ahondando en la cultura griega y en la egipcia.

Recurre a antiguas herramientas de arado como la hoz y demás materiales, como piedras, metales y madera, para elaborar sus diseños artísticos. Con ellas simboliza el cultivo de la tierra, más en concreto la espiga y el trigo. La primera de ellas es, para todas las culturas agrarias, la concreción de sus principales preocupaciones, puesto que es la muestra fehaciente de la fecundidad de la tierra y símbolo de la misma. «La espiga es la unión entre el cielo y la tierra, de la muerte y de la resurrección», señala Alberdi. Por otro lado, se encuentra el trigo, elemento fundamental de la dieta de civilizaciones occidentales y próximo oriente. «Por esa importancia vital casi todas las sociedades lo consagraron a algún dios», detalla.

«Dormidos»

Su exposición cobra más sentido con sus explicaciones, que hacen reflexionar y comprender la vida desde las fabulas mitológicas. Para darle un sentido propio, el artista recurre a Deméter, la diosa de la fertilidad, diosa materna de la tierra. «Antiguamente tenían el grano idealizado. Lo valoraban y rezaban a Deméter para que la cosecha fuese buena. ¿Dónde ha quedado eso ahora? Ya no se valora nada», lamenta José Luis. «En aquellos tiempos, los hombres vagaban sin descanso por el mundo, buscando en todas partes el precioso alimento que no sabían producir».

Con el color, este escultor durangués trata de transmitir la pureza con el blanco o los desastres a través del negro. «Con esto lo que quiero reflejar es el cambio que ha sufrido y sigue sufriendo a día de hoy nuestra civilización», apostilla. «La sociedad en la que vivimos nos hace estar dormidos» añade este jubilado.

La muestra de este artista durangués también deja hueco al horno, imprescindible para crear otro alimento que viene de su mano: el pan. La sabiduría en forma de gallo, triángulos en forma de catedral y un candelabro que refleja la sabiduría egipcia son solo algunos de los elementos que conforman sus obras de arte.