El alarde de los Errebonbillos rejuvenece en Elorrio

Imagen retrospectiva de un alarde de Errebonbillos en la plaza de Elorrio. / E. C.
Imagen retrospectiva de un alarde de Errebonbillos en la plaza de Elorrio. / E. C.

La compañía encuentra relevo cada año para mantener el tradicional desfile, que tendrá lugar mañana a las cinco de la mañana y a las cinco de la tarde en la plaza

MANUELA DÍAZ ELORRIO.

Desde que tiene uso de razón Mikel Mendizabal recuerda la admiración que le causaba ver a los jóvenes de Elorrio, ataviados con gorro, frac y chorreras, danzar y disparar al aire las escopetas en plena noche. Por eso, cuando cumplió los 20 decidió dar un paso al frente y alistarse en los Errebonbillos de Elorrio. Hoy, con 34 años, es el integrante más veterano de la formación, que encuentra relevo cada año, pese a las dificultades que atraviesan otras asociaciones. Aunque seguirá formando parte de la tropa, mañana cede el mando de capitán a Xabi Malasetxebarria.

Armas, danzas y música tradicional vasca son los ingredientes de este cóctel que lleva celebrándose en Elorrio desde el siglo XVI. A lolargo de estos quince años que lleva en la tropa ha vivido la incorporación de la mujer en un desfile militar que desde sus orígenes ha sido protagonizado por hombres. «Fue una incorporación natural que no generó ninguna trifulca», matizó. Desde entonces las féminas se han mantenido en la formación. Hoy de los quince integrantes, cinco son chicas. Pero si hay algo que les une es su juventud y el interés por las danzas y la tradición vasca. «Es de los pocos alardes de salves que se llevan a cabo en Bizkaia», admite con orgullo Mendizabal.

Sobre sus orígenes, la versión romántica habla de que fueron los hermanos Amandarros, recién llegados de la batalla de Lepanto en 1571, los que comenzaron a disparar sus armas al aire en señal de alegría y como anuncia de su vuelta cuando divisaron Elorrio desde el puerto de Kanpazar. Desde entonces las salvas se incorporaron a la procesión del Rosario, cada primer domingo de octubre. Sin embargo, en los últimos años ha cobrado fuerza la idea de que «se trata de un alarde anual a modo de presentación de las armas del pueblo», explica el capitán de los Errebonbillos.

Cartuchos de fogueo

Tras dos semanas de ensayos, todo está listo para que esta madrugada arranque uno de los actos con mayor tradición en Elorrio. Con su uniforme reglamentario y provistos de escopetas reglamentarias, eso sí, debidamente cargadas con cartuchos de fogueo, saldrán a la plaza a las cinco de la mañana para tirar la primera salva y después pasearán en 'kalejira' hacia Elgeta, recorriendo las cruces de la villa y con parada obligatoria en casa del alcalde. Junto a ellos un txistulari y un atabalero animarán el recorrido. La ronda terminará a las ocho de la mañana y la tropa se irá a su casa a descansar, pues la batalla se reanudará después de la siesta.

La otra tirada, es sin duda la más turística, por el horario. La formación disparará una docena de salvas a partir de las cinco de la tarde y en esta ocasión se incorpora como parada la estatua que hace años se levantó en la plaza de Elorrio en honor a los Errebonbillos. Es, según Mendizabal, uno de los actos más emotivos de la villa y «quien lo prueba repite. Sólo hay que tener ganas, porque lo que hacemos es fácil y se aprende en dos semanas», insiste.

La jornada contará con otras actividades, además del desfile, como la misa a las 11.30 horas o la celebración a las 13.15 horas de un concierto de txistu en la plaza, que contará con la actuación del colectivo de txistularis de Durangalde Jaizale.

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