«Hay mucho ajetreo detrás de las cortinas», asegura la virgen

Susana Velasco interpreta el papel de María en la vigésimo sexta edición de la Pasión, que se representa hoy y mañana. / BORJA AGUDO
Susana Velasco interpreta el papel de María en la vigésimo sexta edición de la Pasión, que se representa hoy y mañana. / BORJA AGUDO

Susana Alarcón debuta como 'María' junto a Egoitz Iraurgi, que hace de 'Jesús' por quinta vez, con un aforo completo en la primera puesta en escena de la Pasión

YOLANDA RUIZ DURANGO.

Susana Alarcón se mostraba ayer satisfecha tras su puesta de largo en la plaza de Santa Ana. Esta vecina de Durango, que por primera vez da vida a la figura de la virgen María en la Pasión, calificaba de «muy emocionante ver que el pueblo ha respondido y la plaza casi se ha llenado de figurantes». En los mismos términos se pronunciaba Egoitz Iraurgi, que es la quinta ocasión que interpreta el papel de Jesús desde 2012, mientras se confeccionaba la corona de espinos que portará en las tres escenificaciones que hasta el viernes se llevarán a cabo a partir de las nueve de la noche durante cerca de dos horas y media. Este joven de 29 años se encarga de diseñarlas desde que tenía 10 años.Después de su jornada laboral, aprovechaba las primeras horas de la tarde de ayer para recoger dieciséis espinos de metro y medio con los que trenzar su propia corona.

Con las gradas llenas de público, un éxito para ser la primera función, ambos salieron a escena tras pasar la prueba de fuego del lunes en el ensayo general. «Egoitz me ha ayudado a meterme en el papel», aseguraba Susana Alarcón. Lo que más difícil le resultó fue interpretar el momento en el que Jesús está en la cruz. «Al tener que mostrar lo que siento mediante gestos, no sé si consigo transmitir todos mis sentimientos al público que está en las gradas», se pregunta.

Pero lo que el público no percibe es todo lo que se cuece detrás de las cortinas rojas que cubren la entrada a la iglesia de Santa Ana, donde se crucifica a Jesús y a los dos ladrones. «Hay mucho ajetreo detrás de las cortinas», aseguraba asombrada Susana Alarcón. Su pequeña intervención en la puesta en escena le ha permitido pasar buena parte de la función entre bambalinas para que todo salga a la perfección. «Es preciso estar muy atenta para que nada falle, de todos los cambios de escena, de la vestimenta que utilizan los distintos intérpretes La experiencia de toda la gente que está detrás es fundamental. Un trabajo muy valioso y poco agradecido, porque no se ve», señalaba.

La cruz más pesada

Pero ella intenta darlo todo sobre el escenario y eso es lo que verdaderamente cuenta. «Lomás importante es tener ganas de hacerlo y a base de ensayos se consigue mejorar», añadía el jovenque da vida a Jesús y que lleva en la Pasión desde los 6 años. Aunque hace varios años su ama, Inés Asategi, hizo de 'María', con él, en esta ocasión interpreta a 'Verónica'. «La verdad es que se agredece que esté cerca en la última caída con la cruz», admite Egoitz.

En esta ocasión, además, se ha decantado por cargar con la cruz más pesada. «Tenemos una de veinte kilos y otra de cuarenta, pero he optado por la de mayor peso para que me cueste más y pueda interpretar mejor el papel», confiesa satisfecho con su interpretación y la del resto de las 120 personas que toman parte este año. Curtido en la Pasión de Durango, asegura que no tiene miedo a los latigazos. «Si los soldados los dan bien sobre los homoplatos, producen más picor que dolor, si bien al final de las tres representaciones se generan pequeñas heridas», reconocía.

Contento con la respuesta del público en la primera función, ya que el «jueves suele ser el día que más gente atrae esta representación», agradece el apoyo ante la apuesta arriesgada de la nueva junta gestora por mantener esta tradición en la Semana Santa de la villa, Las entradas están a la venta en el bar El Arco, situado en Santa Ana, y su precio es de seis euros. Las personas interesadas podrán reservar sus entradas en el teléfono 656777321.

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