Vecinos de Zaldibar se plantan en demanda del parque del psiquiátrico

Un grupo de vecinos ha convocado para el viernes a las siete de la tarde una reunión para consensuar las acciones que el pueblo emprenda para acelerar el derribo del muro

MANUELA DÍAZ

Desde hace cerca de cuatro años que los vecinos de Zaldibar llevan esperando para poder disfrutar del parque del hospital psiquiátrico. Fue entonces cuando comenzaron las negociaciones entre el Ayuntamiento y Osakidetza para liberar más de 4.600 metros cuadrados de zona verde en pleno centro de la localidad. Hartos de esta demora, un grupo de vecinos ha convocado para el viernes a las siete de la tarde en la vieja biblioteca una reunión abierta a todo el municipio para consensuar las acciones que el pueblo emprenda para acelerar el derribo del muro. «Siempre hemos mirado a los terrenos desde el otro lado del muro y su recuperación cambiaría no solo el paisaje de Zaldibar sino la calidad de vida de los vecinos», señalaron los promotores de esta convocatoria ciudadana.

«Vemos que no se avanza, el Ayuntamiento parece que hace su labor y al Gobierno vasco no sabemos por qué le está costando soltarlo, pero son los vecinos los que entretanto estamos esperando», apuntaron. El origen de Zaldibar proviene de esa zona, de la vega del río Zaldua, que curiosamente desde principios de la Edad Media ha sido particular. El Conde de Peña Florida se hizo con ellos para convertirlos en un balneario, que dio fama al municipio y que, tras su muerte, los legó en herencia a la Diputación. De ahí pasó a ser el actual hospital psiquiátrico y en la década de los 80 pasó de ser propiedad de Diputación a engrosar la lista de bienes del Gobierno vasco. «Si en algo todos los vecinos estamos de acuerdo es en recuperar esos terrenos», afirmaron.

Hace más de un año, el Ayuntamiento anunció que todo estaba listo para firmar con el Gobierno vasco un convenio de cesión de uso durante los próximos 30 años de los terrenos, la capilla y la Casa de las Hermanas donde se ubica el ambulatorio. Para ello, el Ayuntamiento se comprometía a desplazar el muro que limita la propiedad del Servicio Vasco de Salud, tarea a la que destinó 112.500 euros, el 57% de las inversiones previstas en los presupuestos de 2015. Según la alcaldesa, Arantza Baigorri, primero las elecciones municipales y posteriormente la demora administrativa en los despachos de Osakidetza y Patrimonio han frenado su ejecución.