Amorebieta cierra un parque infantil por una plaga de pulgas

Área de Jauregizahar acotada por el Ayuntamiento para evitar las afecciones al vecindario./
Área de Jauregizahar acotada por el Ayuntamiento para evitar las afecciones al vecindario.

El Ayuntamiento dice tener la situación "bajo control", aunque los vecinos critican que "se ha actuado tarde y con medios escasos"

MARTA GOIKOETXEAamorebieta

Los vecinos del barrio Jauregizahar de Amorebieta-Etxano llevan una semana padeciendo una "tremenda plaga de pulgas". El pasado martes dieron la voz de alarma al Ayuntamiento, cuando incluso la sencilla y cotidiana tarea de tirar la basura resultaba una misión imposible porque, según afirman, los insectos se les subían "por encima de la ropa". "Mi novio cruzó el barrio con el perro y al subir a casa, el can tenía más de sesenta pulgas por todo el cuerpo. Al día siguiente, que bajó mi chico solo y evitando las zonas verdes, le quité otras cincuenta que se le metían por los pantalones y la camiseta", explica una afectada.

El Ayuntamiento declara haber tomado las medidas necesarias "de inmediato". Tras llevar a cabo labores de fumigación, asegura tener la situación "bajo control". Ayer confirmó que el foco se ha localizado en una lonja particular del barrio ubicada en las cercanías del parque de juegos infantiles, que permanece cerrado, y una empresa especializada en el combate de plagas está actuando en la urbanización. La lonja, agregaron las fuentes gubernamentales, ha sido "limpiada y precintada". Según el relato de varios residentes, su propietario "tuvo hace un tiempo unos pájaros en unas jaulas y no había limpiado el recinto". Posteriormente, al parecer, sirvió de cobijo para "dos perros de caza".

Aunque se ha dado con la raíz de la infección, los vecinos se sienten «indignados». En su opinión, "se ha actuado tarde, con excesiva calma y medios escasos, dada la magnitud del problema". Una versión que el Consistorio contradice: "Se han puesto en marcha todos los recursos municipales necesarios para erradicar la plaga y se han seguido en todo momento las directrices marcadas por los expertos en fumigaciones".

Las primeras evidencias de la existencia de pulgas en el barrio se remontan al "primer domingo de agosto". Algunos residentes detectaron que sus mascotas, tras el habitual paseo, "regresaban a casa repletas" de los molestos insectos y que los propios propietarios se podían contar "decenas de picaduras» en el cuerpo. Cuando entre los afectados comenzaron a conversar sobre el asunto y vieron que era un caso de salud pública, decidieron advertir a los responsables municipales. "El domingo estaba en el parque con una amiga y vimos que el perro tenía pulgas en las patas. Pensamos que quizás con el calor habían salido unas pocas y que justo las había cogido él. Pero el martes la cosa fue a más... era algo impresionante. No podíamos pasar por el barrio porque había bichos desde el parque de los niños hasta la rotonda del final de la urbanización. Los pantalones vaqueros se volvían negros por la cantidad de pulgas", confiesa una mujer.

Más fumigaciones

El pasado martes fueron al Ayuntamiento para alertar a las autoridades. Y sostienen que, a la vista de los resultados, la primera actuación municipal "no fue suficiente". "Vinieron a fumigar y pensamos que el problema ya estaría controlado. Así que el miércoles bajamos al parque de juegos con los niños y nos tuvimos que ir a todo correr; nos teníamos que quitar las pulgas de encima los unos a los otros", comenta otra afectada. "Aún teniendo constancia de la plaga, el Ayuntamiento no acordonó la zona hasta el viernes", puntualiza otra residente. De hecho, la invasión ha sido de tal envergadura que "algunos vecinos se han ido del barrio a casa de otros familiares", agregan.

Para atajar la infección, la Administración local llevó a cabo la semana pasada dos fumigaciones. Siguiendo los «protocolos habituales» en este tipo de situaciones, la primera fase tuvo lugar el martes, "el mismo día que se detectó la plaga". La segunda se realizó "el viernes, a indicación de la empresa especializada". Durante el proceso de fumigación, que "aún continúa", el parque de Jauregizahar y las zonas colindantes se ha mantenido "debidamente señalizadas y acordonadas para evitar afecciones entre los vecinos", indicaron medios del equipo de gobierno. Según apuntaron los responsables municipales, las operaciones para erradicar a los insectos "continuarán durante esta semana". Aunque no se descartan sanciones para el propietario del local donde se generó el foco, "lo importante ahora es atajar el problema cuanto antes".