Vecinos de Durango denuncian los problemas que generan los contenedores manuales

Los contenedores./
Los contenedores.

Los lunes, cuando abren y tiran la fruta en mal estado a la basura, ésta permanece allí casi 24 horas porque "el camión no la recoge hasta las siete de la mañana pese a que pasa a la noche por esta calle. Es una guarrada", dicen los habitantes

M. D

Imposible para personas mayores y con movilidad reducida e insufrible en los meses de calor por el olor e insectos que genera cuando la puerta se rompe o queda abierta. Los vecinos de la calle Ermodo de Durango están que trinan por las molestias que generan los «únicos» contenedores manuales del casco urbano de Durango. «Llevamos años solicitando al Ayuntamiento que haga algo, vienen los municipales toman fotos, nos dan la razón pero esto sigue igual y estamos hartos», lamentan.

Óscar, como así se llama uno de ellos, sabe muy bien de lo que habla. Su vivienda queda a escasos tres metros de los contenedores y durante los meses de calor apenas puede abrir un minuto las ventanas si no quiere que los mosquitos y moscas inunden su hogar. Insectos que acuden ante el cúmulo de fruta y verdura podrida que se acumula en estos contenedores al ubicarse una frutería en las inmediaciones.

«No hay higiene, pese a que últimamente están haciendo un esfuerzo por evitar molestias en el vecindario». Sin embargo, los lunes, cuando abren y tiran la fruta en mal estado a la basura, ésta permanece allí casi 24 horas porque «el camión no la recoge hasta las siete de la mañana pese a que pasa a la noche por esta calle. Es una guarrada». Los vecinos se quejan de la tardanza en reponer las tapas. «Este verano hemos estado casi dos semanas sin ella».

A estos problemas se añaden los de accesibilidad. Hace cuatro años sufrió un accidente que le impedía mover sus brazos y se desplazaba hasta otra zona para poder echar la basura. «Era incapaz de tirar la bolsa y sujetar al mismo tiempo la puerta del contenedor». A esta opción también se ven obligados a recurrir las personas mayores de ese entorno. Fue entonces cuando le comentaron que el depósito debía ser manual por la simple razón de estar colocado en el lado izquierdo de la vía y el camión de la basura solo recoge aquellos que se ubican a su derecha. «¿Y por qué no lo cambian de acera?, ganaríamos un espacio o dos de aparcamiento y tendríamos un contenedor como el resto de durangueses», se plantea.