Amorebieta ampliará dos horas el servicio del ascensor

VIRGINIA ENEBRALAMOREBIETA-ETXANO

Cuando quedan un par de semanas para que la obra para mejorar la accesibilidad al barrio zornotzarra de Zubizabala esté concluida, el vecindario anexo al cementerio verá cumplidas parte de sus peticiones. El elevador, cuyo horario es de siete de la mañana a once de la noche, permanecerá en funcionamiento dos horas más. «Hay un compromiso para que esté en marcha desde las seis de la mañana hasta la medianoche», adelantó Antonio Castellet, portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento de Amorebieta.

Esta ampliación horaria no se llevará a cabo hasta que los trabajos en torno al ascensor estén rematados. «Se colocará un cartel anunciando la prolongación del servicio», indicó. Aunque las doce de la noche pueda parecer insuficiente para el fin de semana, «es cuando más riesgo hay de que se produzcan actos vandálicos», advirtió Castellet.

Respecto a las averías que ha registrado el servicio, el concejal socialista matizó que pese a que durante las primeras jornadas sufrió varias paradas debido a las condiciones meteorológicas adversas, las posteriores averías han sido esporádicas. La última se remonta a febrero y se prolongó durante cuarenta minutos. Castellet garantizó que se hará un seguimiento de los percances que se produzcan, pero «un fallo de menos de una hora al mes con una actividad continua de más de doce horas, entra dentro de lo normal». Por este motivo, descarta inicialmente la ejecución de una rampa.»¿Está justificada su construcción por cuarenta minutos?».

Más tranquila por la ausencia de averías afirma estar Ascensión López, vecina de Zubizabala. Aún así, insiste en que el problema del ascensor no afecta solo a este barrio, sino también «a los de Santa Lucía, a los usuarios de la estación y en definitiva al pueblo entero». Además, recuerda el compromiso del Consistorio de entregar una llave a las personas con movilidad que la solicitasen para no depender de un horario.

Aunque inicialmente la finalización de las obras estaba prevista para finales de febrero, las tareas acumulan cierto retraso y todavía queda rematar la urbanización, colocar las barandillas de la escalera e instalar puntos de iluminación. José Luis Gómez vive también en esta zona y asume la demora con resignación.