Durango obligará a construir pisos que atiendan mejor a mujeres, niños y mayores

Durango obligará a construir pisos que atiendan mejor a mujeres, niños y mayores
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El Ayuntamiento aprueba esta semana una norma que elimina los puntos inseguros de los edificios e impulsa distribuciones que facilitarán las actividades en el hogar

MANUELA DÍAZ

Por fuera, fachadas seguras, sin puntos negros y accesibles. En el interior, una distribución «flexible» y «rompedora» que facilite el máximo las tareas del hogar y se adapte a las necesidades de las personas en cada momento de su vida. Así serán todos los edificios que se construyan en Durango. Con la resaca del éxito del 8-M todavía presente, el Ayuntamiento de Durango aprobará esta semana una modificación de la ordenanza de Sostenibilidad y Medio Ambiente para alcanzar un urbanismo inclusivo, que tenga en cuenta la diversidad de género, la edad o el modelo de familia. Se trata de construir edificios y viviendas más equitativos, seguros y sin barreras en función de «pequeños detalles que pueden ser claves en el día a día y que facilitan la vida de las personas», explica la responsable del área de Igualdad, Pilar Ríos.

Durango, que ya innovó con la app para prevenir agresiones sexuales Agrestop y el pacto de la ciudadanía contra la violencia de género al que están suscritas la práctica totalidad del entramado social del municipio, vuelve a mostrar su apuesta feminista con esta pionera ordenanza. La primera de estas características en Bizkaia y una de las más completas de Euskadi.

La ordenanza se aplicará ya a dos promocionesde viviendas que se realizarán en breve

«Tirar y levantar» tabiques

La idea surgió hace dos años tras analizar, en colaboración con un grupo de mujeres, los espacios públicos en la villa para hacer un Durango que proteja a las mujeres. Y ese paso natural ha conducido a los hogares. A partir de ahora, todas las viviendas nuevas tendrán que incorporar la perspectiva de género. «Es algo real que hemos testado y demostrado que es posible», señala Pilar Ríos.

El objetivo es que las construcciones tengan en cuenta las necesidades de toda la población, especialmente de colectivos más vulnerables como las mujeres, las personas mayores o la infancia, y que incorporen planteamientos que hasta ahora quedaban lejos del urbanismo tradicional. Así, cada punto ha sido consensuado tanto por el equipo técnico municipal, formado en el urbanismo desde la perspectiva de género, y por un grupo de mujeres de entre 20 y 70 años de la localidad. Además se han llevado a cabo encuestas a la población que vive en diferentes tipologías de viviendas. El resultado podrá verse en dos promociones que se levantarán próximamente en Durango.

Las casas deben evitar las entradas retranqueadas y tener terrazas amplias para las personas de más edad

Ane Abarrategi, de la consultoría Tipi, que ha trabajado con la Corporación, destaca que se apostará por pisos flexibles que puedan reformar su distribución, «tirar y levantar tabiques», sin grandes sobrecostes en función de las circunstancias de cada inquilino. Deberán evitar entradas retranqueadas -es decir, interiores y alejadas de la línea de calle- para eliminar puntos negros, incluir una sala para carritos infantiles y sillas de rueda y dependencias de uso comunitario «para compartir cuidados o hacer actividades».

Ya en la vivienda, la norma incluye detalles como balcones de entre 3,6 y 5 metros cuadros que ofrezcan un espacio para las personas mayores «que pasan mucho tiempo en casa», zonas de almacenamiento flexibles, ducha e inodoro por separado, encimeras amplias para trabajar, lavadoras emplazadas junto al tendedero o una separación de las zonas de trabajo y descanso en el caso de que la cocina-sala-comedor forme un solo espacio. Esta apuesta le ha valido al municipio la máxima puntuación del Gobierno vasco.