Domingo de estreno en el patio de butacas

Aitziber Uranga revisa las entradas frente a las grandes colas que se formaron 10 minutos antes del inicio de las películas./MAIKA SALGUERO
Aitziber Uranga revisa las entradas frente a las grandes colas que se formaron 10 minutos antes del inicio de las películas. / MAIKA SALGUERO

Cientos de padres e hijos descubren el encanto de las sesiones matinales de cine y forman grandes colas en los Golem

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

Parecía que a la gente se le habían pegado las sábanas pero, en un visto y no visto, se desató una mañana de furia en los cines Golem, de La Alhóndiga. A Saioa Niño, Haizea Baiges y Aitziber Uranga, encargadas de la proyección y de la venta de entradas y palomitas, casi les da un «pampurrio». Diez minutos antes del inicio de las proyecciones -sin anuncios publicitarios-, la cosa andaba tranquila, pero fue un espejismo. Más de 300 personas, especialmente padres e hijos, atiborrados de palomitas, montaron una escena de película y abarrotaron el hall con colas menudas. Por la edad de los chavales, pero enormes en longitud. Fue un domingo de estreno para muchos espectadores, que disfrutaron del cine a una hora inhabitual: las doce del mediodía. «¡Es un buen plan! Te ves una 'peli', te tomas luego algo y después, a comer», destacaba Aitziber.

«Yo vengo con mis dos hijas, Niuka y Chloe. Una con va el padre y la otra, conmigo». La bonaerense Paula Lazzari, afincada desde hace 12 años en Bilbao, es una apasionada del cine. «Como mi marido trabaja hasta los sábados por la noche... Es el único momento en que podemos ir todos juntos». Vieron 'El regreso de Mary Poppins' y 'Astérix', pero «ojalá den más películas de adultos y no solo para peques. Si pudiera, viviría en el cine y saltaría de una sala a otra», confesaba Lazzari.

El bilbaíno Pedro Gamboa satisfizo los deseos de su hijo, Aitor, que hacía tiempo que tenía ganas de ver 'Ralph rompe Internet'. «Vimos que solo había sesión a la mañana...». Y no se lo pensaron. Además, el horario tampoco obliga a madrugar. «Aunque estos, la verdad, se levantan pronto, como tienen el horario de la ikastola cogido, para las 8.30 horas ya están arriba». Y, además, toca repartirse en las tareas familiares. César García se llevó a Jon a ver también Astérix, que arrasó en taquilla. «He aprovechado para venir con el chaval porque el hermano tiene fútbol escolar. Le traigo para que pase la mañana un poco entretenido en vez de estar metidos en casa».

«Mirar hasta el último euro»

Conchi Casquero, de Barakaldo, mató dos pájaros de un tiro. «Soy habitual del gimnasio y ya aprovecho». Tal es su afición que eligió 'El gran baño', pese a no figurar entre sus preferidas. La cosa era ver «algo». La otra opción de la cartelera, fuera de los títulos infantiles, era 'El vicio del poder'. Marian Branderiz, su marido, Lolo Carballés, su hijo Aimar y su madre, Herminia Fernández, lo tuvieron más fácil. El matrimonio disfrutó con la comedia francesa, mientras que la abuela y el nieto se rieron de la poción mágica de la ficticia aldea gala. «¡Qué cómodas son estas funciones! Te dejan toda la tarde libre para que el niño haga los deberes. Desayunas, te vistes y hala... ¡Para el cine! Ya tenemos la mañana hecha». Y, después, está «el precio». Frente a los 7,90 euros del resto de días, la entrada sale 5 (uno menos si se dispone de la tarjeta de Azkuna Zentroa).

«Hay que mirar hasta el último euro», confesaban Elena López, Txendo González, Maider García y Maider López. «Es la primera vez que venimos a las matinales. Siempre acudimos el miércoles, el día del espectador, que sale más barato, pero no nos coincidían los horarios». Ninguno del grupo es ya un niño, pero tenían ganas de comparar a la nueva Mary Poppins con la de Julie Andrews. «Nos pusimos chatos a desayunar y a... 'remember' de la infancia'», ironizaron.

Eva Alonso reconocía que se enteró el viernes por este periódico de las matinales. «Lo comentamos con otras madres en el patio de la escuela y quedamos unos cuantos». Ayer acompañó a sus hijos, Ismael e Inés. «Con el mal tiempo, no sabes dónde meterte los fines de semana y a las mañanas está bien». Oscar Micael llegó desde Gernika y ya le esperaban Gonzalo Fernández y Mustaf. Se carcajearon con 'El gran baño': «Vinimos a reírnos un poco, que falta hace. Menos colas, mejor precio y buen ambiente... Qué más quieres?» Ah, sí, los aficionados piden más películas «de mayores». Que el cine no es solo cosa de niños.