La Dolorosa abre la Semana Santa

La Dolorosa abre la Semana Santa
jordi alemany

Cientos de personas asistieron ayer a la primera de las catorce procesiones que conforman el calendario de este año

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

Ayer fue Viernes de Dolores, una jornada que en muchos lugares es considerada como el inicio de la Semana Santa al marcar el inicio de las procesiones. Así es en Bilbao. Como es tradición, la Cofradía de la Pasión sacó puntual los pasos de la Virgen de los Dolores y de Jesús de Pasión en una procesión que congregó a un público numeroso y llamativamente variado pues, además de la diversidad de edades, se notaba que estaba compuesto casi a partes iguales por espectadores sorprendidos, muchos de ellos turistas, y por devotos.

Como comentaba un cofrade anónimo pero de voz muy joven bajo su capirote, antes de empezar y a las puertas de la iglesia de SanVicente, «esta procesión es la primera de todo el ciclo de la Semana Santa de Bilbao y tiene ese punto de que pilla de sorpresa a mucha gente que sitúa la Semana Santa después del Domingo de Ramos o solo en los días marcados en rojo en el calendario, Jueves Santo, Viernes Santo... Lo notas hasta por la forma en la que te miran». Por otro lado, esta procesión también congrega a un público fiel desde que fue recuperada en 1994. «Es la gente que celebra de verdad estos días y ves que vienen con fervor porque es la primera de todas las procesiones. A estos también los distingues, además de que muchas veces los conoces en persona».

El nazareno tenía razón y la confluencia de ambos públicos, el devoto y el casual, se distinguía a la perfección. El segundo sobre todo cuando estaba conformado por turistas extranjeros, entre los que era pan comido recoger opiniones como «yo pensaba que estos desfiles solo se hacían en Sevilla», comentario chapurreado en castellano por un visitante japonés que no dejó de fotografiarlo todo con su móvil mientras hablaba; o «es muy impresionante, no sabía que en el País Vasco se hicieran procesiones», comentado por una estudiante alemana de arquitectura. «Soy creyente, luterana, y nosotros no tenemos nada parecido a esto. Me resulta extraño, pero también me parece bonito», dijo, resumiendo sus sentimientos encontrados.

En esta procesión, la primera del apretado programa de 14 más 1 via crucis que conforma la agenda de este año, los cofrades de la Pasión, los de los altísimos capirotes negros, sacan dos pasos, el de la Virgen de los Dolores y el de Jesús de Pasión, imágenes talladas por Quintín de Torre y Luis Álvarez Duarte, respectivamente. El segundo sale a hombros de una veintena de cargadores –que no costaleros–, que se mueven al son de la banda de las cornetas y tambores que lo acompaña. Una imponente banda sonora que también sorprendió a los espectadores foráneos. Sobre todo a medida que iban apareciendo las representaciones de las demás cofradías que participaron en la procesión.

Sin embargo, fue la Virgen de los Dolores la que fue aplaudida cuando salió de San Vicente. Eso sí, mientras era grabada por decenas de teléfonos móviles que brillaban en la luz apagada del atardecer. Signo de los tiempos.

La procesión, que reunió a devotos, turistas y espectadores que inmortalizaron el momento con sus cámaras, salió de la iglesia de San Vicente. / jordi alemany

El fin de semana

Sábado de Pasión.
Hoy a las 19.30 se celebra por Indautxu la Procesión de los pasos de Jesús Atado a la Columna y Nuestra Señora de la Amargura. Sale del Colegio de los Jesuitas.
Domingo de Ramos.
A mediodía se celebra la procesión del Borriquito, una de las más populares. Sale de San Vicente y recorre parte del Ensanche.
Nuestra Señora de la Caridad.
También el domingo, esta procesión comienza a las 18.30 horas en la parroquia de la Santa Cruz y recorre los barrios de la Cruz y de Begoña con los pasos del Santo Cristo de la Humildad y Nuestra Señora de la Caridad.