La Diputación prevé el cierre temporal del campo de golf de La Arboleda

Un usuario juega al golf en el campo de La Arboleda./fernando gómez
Un usuario juega al golf en el campo de La Arboleda. / fernando gómez

El campo de La Arboleda será sometido a obras «estructurales» que pagará la institución foral pero tendrá que soportar la nueva concesionaria

Josu García
JOSU GARCÍA

El único campo de golf público de Bizkaia continúa en caída libre. Hace un mes, la compañía que gestionaba las instalaciones de Meaztegi abandonó La Arboleda al alcanzar un acuerdo de rescisión con la Diputación, tras haber estado menos de año y medio al frente de un proyecto que había prometido reflotar. Ahora, la institución foral ha detectado «daños estructurales» en el complejo deportivo, según consta en un informe al que ha tenido acceso ELCORREO. Se trata de una serie de problemas que requieren de una nueva inversión y de la ejecución de obras de cierta complejidad. La Administración dirigida por Unai Rementeria prevé incluso su cierre temporal.

El recinto de La Arboleda fue inaugurado en julio de 2005 tras una inversión de 20 millones de euros. Su apertura tuvo un notable éxito en los primeros meses. Se contabilizaron hasta 3.000 socios. En su plantilla había más de 70 personas. Catorce años después, la nómina de trabajadores ronda la treintena y hay menos de un millar de abonados. Ahora, la Diputación quiere atajar una serie de «daños estructurales» que han sido detectados recientemente, «con posterioridad a 2017». El objetivo es «reponer el terreno de juego a su estado original», en un intento de relanzar un recurso público que no para de encadenar contratiempos.

La institución foral no detalló ayer cuáles son esos «daños estructurales» ni qué coste tendrán para las arcas públicas. Fuentes cercanas a las instalaciones afirman que ha habido reparaciones importantes en los últimos tiempos en algunas de las cubiertas de los edificios. También se han advertido varios corrimientos de tierra, al tiempo que aluden a la presa de Triano como una «fuente constante de problemas», ya que hay filtraciones y obliga a mantener una vigilancia permanente sobre su nivel, que no puede ser ni muy elevado ni muy bajo.

Todo apunta a que las obras serán inminentes y de calado. También que coincidirán con la entrada de la nueva adjudicataria. La Diputación ha sacado a concurso la gestión de Meaztegi, tanto del campo como del restaurante. La empresa que asuma su gestión tendrá que sobrellevar lo mejor posible el desarrollo de la reforma. «El adjudicatario vendrá obligado a soportar la ejecución de obras de reparación y mejoras estructurales, incluso aunque ello supusiera afecciones a su actividad o a la necesidad de cierre temporal, renunciando a cualquier tipo de reclamación».

Sólo 15.000 euros

Una de las cosas que llama la atención de la nueva licitación es la cuantía del canon que tendrá que pagar la empresa que resulte adjudicataria. El precio de salida es sólo de 15.000 euros al año. En el primer concurso, el Grupo Ansareo se comprometió a abonar una cantidad fija anual de 100.000 euros más un 8% de la facturación. En 2017, Global Golf Norte se hizo con la encomienda con una oferta del 10% de la caja realizada (se ha estimado en 934.000 euros IVA excluido).

Ahora, la Diputación parece rebajar sus pretensiones considerablemente y se compromete, como novedad, a hacerse cargo de las facturas del agua, el gas y la electricidad hasta un máximo de 145.000 euros (impuestos incluidos).

Acreedores piden que se ejecute la fianza de Global Golf

A los problemas en el campo de juego de La Arboleda se une otro lío en los despachos. Varios de los acreedores de la anterior concesionaria (Global Golf Norte) se han organizado y han remitido una carta a la Diputación exigiendo que retenga parte de la fianza que esta compañía tuvo que presentar para poder firmar el contrato con la institución foral. Quieren que esta mercantil pague las facturas a las que no ha hecho frente en los últimos meses. Estas fuentes hablan de una suma global de varias decenas de miles de euros. Global Golf también dejó de pagar a los trabajadores, aunque posteriormente regularizó la situación tras las advertencias de la Diputación.