«En diez semanas de embarazo ya podemos saber quién es el padre»

El médico Martín Axpe, en su despacho./Yvonne Iturgaiz
El médico Martín Axpe, en su despacho. / Yvonne Iturgaiz

El especialista de los centenarios laboratorios Axpe destaca la capacidad «casi total» de la sangre «para informarnos de la salud de una persona»

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

«La capacidad de la sangre de informarnos del estado de salud de una persona es casi total». Lo asegura Martín Axpe (Bilbao, 57 años), director médico de los centenarios laboratorios Axpe y tercera generación de una saga médica especializada en análisis sanguíneos. «Es maravillosa. Baña todos los tejidos y tenemos en ella una de las mayores fuentes de información sanitaria: la genética». Si quiere saberlo, lo cuenta todo (o casi) en esta entrevista.

- ¿Qué podemos saber con la sangre?

- Prácticamente todo. En ella viajan células que llevan el código genético y, por lo tanto, podemos advertir no solo lo que tiene el paciente, también lo que puede llegar a tener. Ojo, que todo tiene sus límites.

- ¿Qué límites?

- Como dice un amigo mío, los médicos somos los que más sabemos de medicina, y no sabemos mucho. Mi abuelo, hace cien años, pensaba que la sangre le daba mucha información. Y se la daba, pero muy poca vista a día de hoy. La gente piensa que con un simple análisis se va a saber si una persona esta bien o mal o tiene un tumor. Eso es falso.

- ¿Ah, sí?

- ¡Claro! Lo más importante en medicina sigue siendo la historia clínica, el médico que habla contigo, te explora y, en base a unas pruebas complementarias, te da un diagnóstico. Un simple análisis no sirve.

- Tenía entendido que una gota...

- No, no, no... El análisis es un complemento del historial clínico.

- He leído que permite predecir el riesgo de depresión.

- ¡Pero es mentira! Vemos mutaciones genéticas que están relacionadas con la demencia, pero con la misma mutación unas personas la sufrirán y otras no. ¿Por qué? Porque hay ciertas enfermedades genéticas en las que no se hereda la dolencia sino el riesgo de padecerla.

- En el cáncer sí se ha avanzado.

- Ese sí es un método directo en el que se ha avanzado mucho, se llama biopsia líquida. En lugar de pincharte un pulmón para extraerte unas células y analizarlas en un laboratorio de Anatomía Patológica, estamos llegando a identificar, en algunos casos, células tumorales en la sangre. Hay cientos de tumores parecidos. El reto es diferenciar los subgrupos para dar a cada paciente un tratamiento individualizado.

- ¿Los análisis de sangre acabarán con pruebas más agresivas, como la colonoscopia, las biopsias...?

- Por ahora, no. El análisis clínico ayuda al diagnóstico, pero no es una prueba totalmente exclusiva.

El cáncer de próstata

- ¿Algún día nos harán la prueba del talón al nacer y lo sabrán todo de nuestra salud?

- Con la prueba del talón se descartan muchas patologías. En genética se está avanzando tanto que a una mujer embarazada de diez semanas le puedo hacer ya un análisis de sangre y saber si su pareja es realmente el padre de la criatura. Me bastaría con tomarle a él una muestra de saliva con un bastoncillo.

- ¡Vaya, vaya!

- Pues sí, porque parte del código genético del feto pasa a la sangre de la madre a través de la placenta. El problema es si queremos saber tanta información... La genética ya da miedo. A usted van a poder decirle si tendrá propensión al alzhéimer. Pero, ¿para qué quiere saberlo si no se cura?

- Ocurre con muchas dolencias.

- Muchas veces se da un sobrediagnóstico. Sucede con los famosos PSA, un marcador tradicional para la detección del cáncer de próstata...

- Que está en entredicho...

- ¿Qué pasa? Que ves un tumor, lo operas, dejas al paciente impotente y muchas veces incontinente -que necesita pañales- y luego resulta que era un tumor de bajo riesgo.... Que nunca se hubiera muerto de ese cáncer de próstata.

- Eso sí que es una faena...

- Para evitarlo, una de las alternativas de las que se está hablando consiste en que no se someta a biopsias y PSA a varones con una esperanza de vida menor de diez años. El objetivo es diseñar un análisis de sangre que evite el resto de pruebas.

- A menudo me llegan invitaciones de laboratorios dispuestos a contármelo todo sobre mi salud actual y futura a cambio de mil euros y una gota de sangre.

- Es mentira. Tendemos a creer que la prueba que cuesta 500 euros es mejor que otra más económica. Mi esposa, dermatóloga, lo sabe bien. Receta cremas baratas de tres euros y los pacientes piensan que no son tan buenas. Antes, los resultados te los daban en un sobre cerrado y el médico se enfadaba si veía que lo habías abierto.

- ¡Ya me acuerdo!

- ¡Pues tenían mucha razón en hacerlo así! Porque comienzas a ver asteriscos, te asustas y las primeras respuestas de Google son siempre las más catastróficas. Preferimos creernos lo malo antes que lo bueno.

- ¿La noticia médica de los últimos años relativa a la sangre son las nuevas terapias contra la hepatitis C?

- Uno de los grandes hallazgos médicos de las últimas décadas. Ha sido espectacular. Eran pacientes condenados a la larga a sufrir una cirrosis hepática o un cáncer de hígado y se curan hasta los casos avanzados.

- Los medios hablamos de milagro...

- ¡Es que es un milagro de la ciencia!

- ...Pero los políticos se echaban las manos a la cabeza.

- Por el tema económico. Yo tuve pacientes que se fueron a Egipto a financiarse las terapias. Eran más baratas, pero aún así les costaban miles de euros. No tenían demasiados controles. ¡Pero se curaron todos!