Incautadas 196 armas en una operación policial con 16 detenidos, uno de ellos en Bizkaia

Las armas requisadas./GUARDIA CIVIL
Las armas requisadas. / GUARDIA CIVIL

La actuación de la Guardia Civil ha contado con la colaboración de la Policía Judicial de Bayona (Francia) y, por el momento, 6 de los arrestados se encuentran en prisión provisional

EFE

La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal de ámbito internacional dedicado al tráfico ilegal de armas de fuego, en la denominada operación «Cíclope», y ha detenido a quince personas en Cantabria, una en Bizkaia y otras dos en Francia, país del que procedían las cerca de 200 armas que se han incautado.

La operación ha sido llevada a cabo con la colaboración de la Policía Judicial de Bayona (Francia) y, por el momento, 6 de los 16 detenidos se encuentran en prisión provisional, aunque la operación sigue abierta y hay otras ocho personas que están siendo investigados.

El delegado del Gobierno en Cantabria, Eduardo Echevarría y el coronel jefe de la Guardia Civil en Cantabria, Luis del Castillo, han informado en conferencia de prensa sobre el desarrollo de la operación «Cíclope», mediante la cual, se han incautado, concretamente, 121 armas cortas entre pistolas y revólveres, 71 armas largas incluyendo escopetas de uno y dos cañones, rifles, carabinas y de avancarga y 4 de armas de guerra.

Así como una máquina de recarga de cartuchería junto con un kilogramo de pólvora negra, un millar de pistones para la elaboración de cartuchos y 6.282 cartuchos de diferentes calibres; diversos elementos como una mira telescópica, un silenciador, un arma de electroshock «Taser», un bolígrafo pistola y diferentes armas blancas. Además de 104.350 euros en metálico.

El coronel jefe y el capitán Juan Antonio Álamo, como responsable del operativo, han explicado que el grupo de Información de la Guardia Civil de Cantabria inició la operación en septiembre del pasado año, tras averiguar que un hombre residente en Riotuerto (Cantabria) podría estar dedicándose a la venta de armas, adquiridas en Francia, para posteriormente distribuirlas en la región.

En un primer momento, se realizaron comprobaciones en una finca de Riotuerto frecuentada por ese hombre, que carecía de cualquier tipo de licencia de armas. En la finca se observó que existían numerosos impactos de diferentes tipos de municiones en el arbolado, así como latas agujereadas que habían sido utilizadas como elementos de puntería.

La Guardia Civil, constató que este individuo viajaba de forma periódica al sur de Francia junto con otras tres personas. Una vez en el país vecino, se acercaban a lugares frecuentados por comerciantes de armas y antigüedades con el objetivo de adquirir éstas y sus municiones. En sus desplazamientos, el grupo tomaba escrupulosas medidas de seguridad, desplazándose en dos vehículos y utilizando el primero de ellos como «lanzadera» para informar al segundo de la posible presencia policial.

Una vez en Cantabria, la organización se dedicaba a poner a punto las armas adquiridas, para posteriormente en la mayoría de casos venderlas a terceros junto con sus municiones. Ante los indicios obtenidos, se realizaron a lo largo del mes de julio actual un total de 34 entradas y registros en diferentes domicilios, cabañas, locales comerciales y almacenes, situados en las localidades de Riotuerto, Selaya, Saro, Sobremazas, Beranga, El Astillero, Anaz, San Salvador y Solares.

Por su parte, la Policía Nacional francesa, llevó a cabo el registro de dos inmuebles en su país, aprehendiendo en los mismos un total de dos armas cortas y 4 armas largas, todas ellas ilegales.

A preguntas de los periodistas, Luis del Castillo ha apuntado que había cuatro perfiles de compradores: cazadores, coleccionistas, delincuentes comunes y personas que no tenían licencia de armas. Y ha precisado que entre los compradores no consta que hubiese ningún grupo organizado de delincuentes.

Además, han señalado que la venta de armas se estaba convirtiendo en un negocio enormemente lucrativo para el grupo dado el valor de este tipo de armas en el mercado negro, estimando que podían llegar a cuadruplicar el precio.

Esta operación, bajo la dirección del Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción número 1 de Medio Cudeyo, ha sido desarrollada por el Grupo de Información de Cantabria con el apoyo de la Jefatura de Información de la Guardia Civil.

En cuanto a las penas a las que se enfrentan los detenidos por los delitos de tenencia, depósito y tráfico de armas y municiones, tenencia de armas prohibidas y depósito de armas de guerra, así como pertenencia a organización o grupo criminal, los responsables de la operación han señalado que podrían llegar, «en el peor de los casos», a entre 5 y 10 años de cárcel.

El delegado del Gobierno ha felicitado a la Guardia Civil por la «agilidad» y «eficacia» que han mostrado en la operación y también ha valorado la colaboración de la policía francesa. En su opinión ha operación «Cíclope» ha sido «todo un éxito».