Detenido en Bilbao un hombre que podría haber estafado a 200 ancianos con la venta a domicilio

Detenido en Bilbao un hombre que podría haber estafado a 200 ancianos con la venta a domicilio

El sospechoso podría haber obtenido 700.000 euros durante años de actividad delictiva tanto en Euskadi como en otras comunidades autónomas

EL CORREO

La Ertzaintza detuvo la semana pasada en Bilbao a un hombre, 42 años, acusado de estafar a una persona mayor mediante el engaño y la coacción en la venta de libros y artículos domésticos. La Ertzaintza sospecha que el arrestado ha participado en los últimos años en estafas a dos centenares de víctimas en Euskadi y otras comunidades autónomas obteniendo ingresos así cercanos a los 700.000 euros.

La Ertzaintza investigaba en Bilbao cinco denuncias recogidas en el último año con el mismo modo de operar. El Grupo de Estafas mantenía contacto con las personas perjudicadas y así supo recientemente que una mujer víctima de una de ese delito iba a recibir una visita con el propósito de que pagara en metálico una supuesta deuda por una operación anterior.

Los agentes detuvieron al sospechoso el jueves 17 de mayo cuando acudía a ese encuentro en un barrio de la capital vizcaína. El detenido, que se desplazaba desde Toledo, viajaba en una furgoneta en la que intervinieron cajas de libros para la venta y 4.000 euros en metálico ocultos en el vehículo. Pero lo más valioso para el caso fueron las agendas y libros de registros de la actividad. En un primer análisis de esos documentos los investigadores ven indicadores de que el arrestado podría haber participado en los últimos años en la estafa a dos centenares de ancianos en Euskadi y otras comunidades autónomas de España. Esa serie de estafas podría haber generado ingresos cercanos a los 700.00 euros.

Además, se han obtenido indicios que apuntan a que el arrestado forma para de un grupo de al menos cuatro personas que hace de esta actividad ilegal su modo de vida. De esta forma, recorren de forma itinerante diversos demarcaciones territoriales, el País Vasco entre ellas en busca de nuevas víctimas, mayores de 70 años en su mayoría, o para cobrar supuestas deudas de la adquisición de artículos muy por encima de su valor. La Ertzaintza alerta a las potenciales víctimas y especialmente a su entorno familiar para que no caigan en este tipo de delito.

La Ertzaintza lleva años actuando contra este tipo de delincuencia. De hecho, en 2017 abrió 25 atestados policiales por este tipo de casos, 17 de ellos en Gipuzkoa y 8 en Bizkaia. En esas operaciones cuatro personas fueron arrestadas y otras 30 acabaron como investigadas. San Sebastián, Hernani, Tolosa, Bilbao, Durango o Gernika son algunos de los municipios donde se registró esa serie de delitos. El pasado mes de marzo se detuvo también por ese motivo a un hombre de 24 años en Lasarte Oria.

Ventas agresivas

La actuación ilegal de los autores, en general varones jóvenes o de mediana edad, se inicia con la visita a domicilios de personas de edad avanzada, que viven solas y cuyo entorno y circunstancias familiares previamente han investigado. Tras ganarse su confianza los supuestos vendedores ofrecen distintos productos como libros, artículos de salud o domésticos. Para conseguir la operación emplean prácticas de venta agresiva y confusa que llegan a la coacción. Los estafadores consiguen así que las víctimas, dada su naturaleza vulnerable, firmen en blanco el formulario que luego el comercial rellena con todos los datos necesarios para que la financiación se acepte.

Esas operaciones están ligadas a entidades financieras de crédito que comprometen al firmante a pagos periódicos que pueden prolongarse varios años, aunque también se dan casos de pagos mediante transferencias. El valor de alguno de estos productos editoriales se sitúa entre los 3.000 y los 5.000 euros. A modo de ejemplo se ha podido establecer que un reloj de unos 30 euros y una colección de libros que oscila unos 130 euros más un imán de un euro se vendía o se financiaba por cuantías que oscilaban entre los 1.400 y los 4.000 euros.

Se da la circunstancia de que algunas personas mayores han perdido todo el dinero ahorrado por firmar contratos de financiación. En muchos casos, al existir un contrato y no probarse que han sido engañados, el delito en vía penal queda archivado, dejando abierta la vía civil. Esta jurisdicción civil conlleva gastos para litigar. Esto hace que estas personas mayores, se encuentren en estado de depresión ya que al hecho de estar indefensas por su edad, se les añade el encontrarse sin sus ahorros y con la sensación de impotencia porque se les cierran todas las posibilidades de resarcirse.

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