La oportunidad de Lorenzo

Jorge Lorenzo. /
Jorge Lorenzo.

El mallorquín llega líder a un circuito, el de Silverstone, sobre el papel favorable

BORJA GONZÁLEZsilverstone

El circuito de Silverstone vivió en los dos últimos años dos apasionantes duelos en MotoGP protagonizados por Jorge Lorenzo y Marc Márquez. En el de 2013 se impuso Lorenzo, actual líder de la categoría, con solo 81 milésimas de ventaja. Dani Pedrosa, que no salió bien, peleó casi hasta el final contra sus dos rivales, aunque al final cedió algo de tiempo para terminar tercero a un segundo y medio. Valentino Rossi, empatado en estos momentos en la general con su compañero de equipo, finalizó cuarto, a más de trece segundos del mallorquín y jugándose ese puesto hasta la línea de meta con Álvaro Bautista.

El año pasado la victoria cayó del lado de Márquez, que aguantó a rueda de Lorenzo y que terminó abriendo un ligero margen de menos de un segundo que le sirvió para alzarse con su undécima victoria del año, tras el cuarto puesto de Brno que había roto su inmaculada racha de diez triunfos seguidos. Tercero fue Rossi, vencedor de un duelo a tres con Pedrosa y Andrea Dovizioso. A casi ocho segundos y medio del ganador. Este es el panorama previo del duodécimo Gran Premio del año, en un momento crucial de la temporada. Con un Lorenzo en un estado parecido al de 2015 a estas alturas, aunque con una Yamaha ligeramente mejor. «Cuando ves el trazado se entiende que se adapte bien a mi estilo de pilotaje, porque tiene muchas chicanes y es muy de fluir con el pilotaje», confesó en la jornada previa al arranque de los primeros entrenamientos en el trazado británico.

Un circuito en el que Márquez también ha tenido un alto rendimiento en sus dos apariciones con la MotoGP. El de Cervera parece haber resuelto los problemas con su Honda, pese a que mantiene ciertas dudas con algunas de las curvas de Silverstone. Aún así, no esconde que mantiene intactas sus opciones de repetir un cara a cara con el líder de la general, en un momento en el que se dirimen también sus opciones reales en la pelea por el campeonato. «Ojalá pueda tener otro duelo con Jorge y llegar con él a las últimas vueltas, que sería una buena señal, pero veremos cómo va todo, cómo va el fin de semana; pero sí que éste es un circuito que aparentemente le va muy bien y a nosotros los dos últimos años también, así que veremos si podemos estar ahí luchando por la victoria. En cuanto a Rossi, ya ha ido anticipando en los anteriores grandes premios que no es Silverstone un trazado que le encaje, unas dudas que podrían apuntar hacia un fin de semana a la defensiva por parte del italiano, que este año no se ha apeado del podio. En teoría debería de ser así, aunque no se puede comenzar un fin de semana pensando que tu adversario es más fuerte que tú o que ya has perdido antes de salir». Rossi reconoció ser consciente de que en el calendario quedan más pruebas favorables para Lorenzo que para él. Y, de nuevo, se espera que Pedrosa aparezca como un factor decisivo en este tramo de la temporada, después de su desafortunado paso por la República Checa. El del Repsol Honda ha recuperado en parte su tobillo lesionado, lo que le invita a ser optimista de cara a un fin de semana en el que de nuevo se le esperará. Tres pilotos peleando por un Mundial apasionante, con un cuarto invitado para el que siempre se reserva un papel protagonista con el que últimamente le cuesta cumplir.

Y si la emoción preside MotoGP, todo lo contrario ocurre con las otras dos cilindradas. Moto2 está prácticamente liquidada, que tiene más de tres carreras de ventaja en la general sobre el segundo, Tito Rabat. Moto3 pareció cerca de estar finiquitada, aunque dos últimos grandes premios desafortunados para Danny Kent han abierto un poco la puerta a tener algo de emoción de aquí al final del año. Todo dependerá de que el británico pierda solidez es una de las estrellas indiscutibles del fin de semana-, y de que ese peso lo termine ganando Enea Bastianini, que aún no sabe lo que es ganar una carrera.

El adiós a Joan Garriga

Aunque la previa en Silverstone quedó empañada por la noticia del fallecimiento del mítico Joan Garriga, fallecido en Barcelona a los 52 años en un accidente de tráfico. Una figura controvertida que levantó a los aficionados de sus asientos en los apasionantes duelos que mantuvo con Sito Pons a finales de los 80 en los 250 centímetros cúbico. Una rivalidad que enfrentó a dos caracteres y a dos maneras de enfocar la vida, una vida que poco a poco se le fue escapando de las manos a un excesivo Garriga. «No sólo fue mi rival al final sino que también al principio, porque llegó a correr en mi equipo como compañero de box», recordaba aún sorprendido por la noticia Sito Pons. «La historia de Juan fue larga dentro del mundo de la moto, hasta que derivó por otros caminos y ojalá que eso no hubiera ocurrido nunca. El recuerdo que me quedo de él es el de un piloto agresivo y luchador, que no se rendía nunca, que era muy rápido y que le gustaba y amaba este deporte desde la base». «El recuerdo que me viene son los duelos con Sito Pons, las frenadas que hacía», comentó un Marc Márquez que por entonces ni había nacido, aunque conocedor de cómo se forjó el mito Garriga. «Era alto, no le corría la moto, pero en las frenadas y los adelantamientos era agresivo, con un pilotaje de mucho paso por curva. Era de los que lo daba todo, y ese tipo de pilotos que pelean son los que al final se recuerdan».