Marc Márquez abre la senda de la segunda victoria

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Marc Márquez.

Con la ‘pole’ del español en Termas de Río Hondo se cumplió el pronóstico que apuntaba al campeón del mundo de los dos últimos años como el máximo favorito

BORJA GONZÁLEZ

«Se bajará seguro el récord del año pasado. Lo que no sé es quién será, si yo o alguna de las motos con neumático blando». Ni Márquez ni ningún otro piloto lograron rebajar el 137802, aunque a una vuelta el de Cervera se mostró intratable para el resto: más de medio segundo de ventaja sobre el segundo en la parrilla, Aleix Espargaró, que confirmó la buena sintonía que la Suzuki tiene con el trazado argentino (terminó como el más rápido el viernes). Los dos pilotos españoles fueron los únicos que se jugaron la clasificación a tres salidas, frente a la estrategia a dos paradas de los demás. «Ya pensamos en esta posibilidad el año pasado tras el oficial en este circuito», confesó Márquez, que jugó por primera vez a montar tres neumáticos en un oficial la pasada campaña en Jerez. Andrea Iannone completó una primera línea en la que, como sucedió en Losail, no estuvieron las Yamaha, un factor, el de estar entre los tres primeros, que Márquez consideró muy importante en una pista sucia y en la que se considera que será difícil adelantar. Aunque salir delante no garantiza un buen puesto de partida, como se vio con el propio Márquez en la primera prueba del año. Tras su pole en Austin se mostró cauto con cómo podía ser su maniobra de salida, tras el error que le costó la carrera un par de semanas antes en Catar. En Texas acertó, aunque lo cierto es que los problemas con el embrague de la RCV aún no están al cien por cien solucionados, un factor sobre el que HRC trabajará en el test del lunes posterior a la carrera de Jerez.

El que no se mostró del todo satisfecho con su posición en la parrilla fue Jorge Lorenzo, uno de los dos pilotos señalados por Márquez como rival de cara a la carrera, una vez que se considera que las Ducati tendrán problemas en la segunda parte de la prueba al no disponer del compuesto extraduro trasero que sí tienen las Honda y las Yamaha (en el caso de las Suzuki, Espargaró confesó que lo suyo no va a ser tanto una cuestión de durabilidad del neumático como del efecto rebote que suele padecer la moto en las curvas de derechas a partir, más o menos, de la tercera vuelta. «Nunca me gusta estar en segunda fila, me hubiese gustado estar en primera línea para no tener tantos problemas en las primeras vueltas», confesaba el mallorquín tras el oficial. «Pero va a ser una carrera muy larga y muy física, así que si me puedo encontrar igual que me he encontrado en el libre cuatro muchas vueltas creo que se puede luchar por el podio», insistió. Esa sesión, la cuarta, en la que los pilotos se centraron exclusivamente en la puesta a punto para la carrera, es la que mejores pistas puede dar para las 25 vueltas a las que se disputa la prueba argentina en MotoGP. Para ella, y guiado por este cuarto libre, Márquez reconoció contar un poco más con Valentino Rossi (que saldrá octavo, mismo puesto desde el que ganó en Catar) que con Lorenzo, aunque sin mucha diferencia entre uno y otro, y un poco menos con Cal Crutchlow, al que Rossi sí que señaló entre los favoritos para una pelea en la que Márquez vuelve a ser el máximo favorito.

La comodidad de Zarco

En Catar, Johann Zarco tuvo un problema mecánico con la leva de cambio que le dejó sin una victoria cantada. En Austin tuvo que dejar marchar a Sam Lowes al no poder aguantar su ritmo. «Tras Austin hemos tratado de buscar una puesta a punto con la que pueda sentirme más cómodo con la moto, algo que me faltó allí y aquí lo hemos conseguido. Piloto más fácil y creo que puedo ser más constante, así que confío mucho en mis opciones a la victoria». Zarco logró su segunda pole en Moto2, con casi tres décimas Tito Rabat. Rabat fue otro que dio un paso hacia delante tras un arranque balbuceante de año, con una caída (tras error) en Catar y un cuarto puesto sin brillo en Texas después de haber besado el asfalto dos veces durante los entrenamientos. «Estoy contento por estar en la primera línea una vez más y pienso que definitivamente podemos estar luchando por el podio», explicó Rabat, que buscará remontar en una general que está muy apretada. «Tengo un buen ritmo y hemos trabajado muy duro para mejorar mis sensaciones con la moto; el objetivo, obviamente, es tratar de ganar de nuevo en Argentina». No serán los únicos dos candidatos. De nuevo Lowes, aunque sin estar en la primera línea (ese puesto fue para Thomas Luthi) demostró contar con un buen ritmo para una carrera en la que será crucial el comportamiento de los neumáticos. Justo a su lado estará el líder, Álex Rins, que tratará hacer lo que no hizo en las dos primeras carreras: salir bien, algo trascendental para no comprometer el rendimiento de las gomas al final de la carrera.

Oliveira deja sin pole a Kent

Después de haber dominado el inicio de la vida de Moto3, KTM ha visto como Honda le ha superado en este comienzo de temporada. La fábrica japonesa dejó hace poco más de una temporada la filosofía de moto barata para todos y pasó a concentrar a un buen número de sus ingenieros en sus principales boxes, sobre todo en el Estrella Galicia de Emilio Alzamora, de donde salió Álex Márquez como campeón. El reflejo de esta superioridad está en el seis de seis en podios en los dos primeros grandes premios de 2015. Las alarmas han saltado en KTM, que ha apartado a algunos de sus ingenieros del proyecto MotoGP (la moto debería debutar en 2017) para hacerles trabajar en Moto3, en busca de más estabilidad en las curvas rápidas. Mientras tanto, en Argentina sus motos sacaron la cabeza, precisamente en un trazado sin muchas curvas con estas características. Oliveira les dio la primera pole del año, aventajando en 50 milésimas al líder Kent (Honda). El portugués reconoció haber aprovechado bien los rebufos, algo que será fundamental de cara a la carrera del domingo, además de la elección de neumáticos. El mejor español volvió a ser Vázquez, cuarto, que compartirá la segunda línea con un confiado Viñales.