Txikon renuncia al Nanga Parbat tras su fallido ataque a la cima

Las condiciones meteorológicas eran favorables. /
Las condiciones meteorológicas eran favorables.

La expedición decide regresar al campo base después de que un error de orientación frustrara su ascensión cuando ya había alcanzado los 8.000 metros

EFEbilbao

El vizcaíno Alex Txikon y sus dos compañeros han decidido renunciar a intentar de nuevo el ataque a la cima del Nanga Parbat (8.126 metros), después de que esta madrugada un error al orientarse cuando ya habían llegado a los ocho mil metros frustrara su ascensión.

Tras este fallo, su idea de esta mañana era pasar la tarde-noche en el campo 4 (a 7.200 metros) y salir de nuevo esta madrugada hacia la cima. Sin embargo, esta tarde, según ha narrado su equipo de apoyo desde el campo base, el alpinista les ha comunicado que renunciaban y volvían de regreso hacia el campo base.

Las comunicaciones por radio de los alpinistas con el campo base son malas, por lo que no han podido dar más detalles, sólo que renuncian y regresan hacia el campo base.

Txikon, con diez "ochomiles" en su haber, buscaba ser el primer montañero en hollar en invierno el Nanga (Pakistán). Le acompañan en su aventura el local Muhammad Ali 'Sadpara' y el italiano Daniele Nardi. Esta pasada madrugada del jueves al viernes han intentado la cumbre pero un error de orientación les ha hecho desistir, cuando habían llegado a los ocho mil metros, más arriba de lo que nadie nunca ha logrado en invierno en el Nanga.

"Hemos metido la pata"

"Hemos metido la pata, nos hemos equivocado. De noche y a oscuras hemos pasado de largo el corredor por el que teníamos que haber subido. Hemos seguido avanzando en travesía, demasiado. Estamos a 8.000 metros, pero en un punto muy rocoso desde donde es imposible tirar para arriba; tampoco tenemos margen de tiempo ni fuerzas para retroceder y rectificar", ha narrado esta mañana Txikon.

Aunque las razones de su vuelta se conocerán mañana, cuando vuelvan a contactar, estos días los alpinistas se habían quejado del frío extremo y de su fatiga por los días de esfuerzo acumulado y la falta de oxígeno.

Hay que tener en cuenta que los tres están solos en la montaña, no hay ningún montañero más en la zona ni nadie que haya subido antes, por lo que llevan encima todo el material, incluidas tienda y cuerdas.