Mbappé se gradúa e intercambia la camiseta con Piqué

Mbappé dispara ante Piqué. /
Mbappé dispara ante Piqué.

La joven promesa francesa generó problemas a España en la primera parte y hasta tuvo el 1-0 en sus botas

MIGUEL OLMEDA

Kylian Mbappé Lottin ni siquiera había nacido cuando se inauguró el estadio Saint Denis el 28 de enero de 1998. Bendita casualidad, la joven promesa gala debutó como titular con 'les bleus' en la enésima reedición de aquel estreno: un Francia-España. El encuentro en cuestión pasó a la historia por terminar con la racha de imbatibilidad del combinado de Javier Clemente, que se prolongaba 31 partidos desde el Mundial de 1994. Codazo de Tassotti a Luis Enrique y para casa.

En aquella selección francesa asomaba la cabeza -aunque no disputó el célebre partido- un tal Thierry Henry; igual que ahora lo hace Mbappé, una calcamonía de 'Titi' sobre el campo. La comparación llega al punto de que la estrella en ciernes del Mónaco ha heredado el '12' de su ídolo en el combinado nacional. Ante España, no tardó ni cinco minutos en reclamar un protagonismo que no sólo asume, sino que parece gustarle. De Gea se encargó de que su taconazo no fuera el 1-0. La siguiente acción con su firma la acabó por los suelos tras una falta de Koke en el lateral del área.

Por querer lucirse hasta se pasó de egoísta, en un contragolpe infructuoso en el que Griezmann terminó leyéndole la cartilla. El único gallo de esta Francia es Antoine. Antes del descanso, Mbappé tuvo tiempo de mostrar su calidad en el desborde con una 'croqueta' entre Jordi Alba e Iniesta que levantó los aplausos de Saint Denis. Y de camino a los vestuarios hizo un guiño a los rumores que le colocan en el Real Madrid la próxima temporada: intercambió su camiseta con el barcelonista Gerard Piqué.

En la segunda parte, la luz de Mbappé se fue apagando hasta ser sustituido una vez se hubo cumplido la hora de juego. Lógica irregularidad en un adolescente que cumplió la mayoría de edad el pasado mes de diciembre. Griezmann, su 'maestro' en la selección francesa, ya había pedido antes del partido tranquilidad en torno a las expectativas del '12': «Es verdad que es un jugador diferente, pero hay que tener cuidado con lo que se dice de él. Cada jugador tiene que ir a lo suyo. Ojalá tenga siempre la cabeza como la tiene ahora y seguro que será grande». Maneras de estrella tiene, no quepa la menor duda.