La final también tenía sorpresa

La selección portuguesa celebra el título de la Eurocopa. /
La selección portuguesa celebra el título de la Eurocopa.

JUAN CARLOS GARRIDO

Portugal, campeón de la Eurocopa, una sorpresa más y la última sorpresa en la final. Una final en la que a proiri Francia partía como favorita y que la ha ganado Portugal, fruto de todo lo que hemos visto durante toda la Eurocopa. Un equipo muy organizado, defensivo, fuerte, compitiendo bien y teniendo jugadores de calidad, por supuesto. El partido arrancó con mucha intensidad por parte de los franceses, que dominaban los primeros minutos con mucha claridad y siendo muy intensos en las disputas. En una de ellas, Payet lesionó a Cristiano Ronaldo. Fue una entrada que ni siquiera fue señalada como falta. Yo que creo que si lo era y, probablemente, hasta era tarjeta amarilla. Esa lesión de Cristiano Ronaldo, por un lado paró el partido. Por otro, frenó el ritmo de los franceses que en ese momento dominaban claramente y reordenó a los portugueses, que tácticamente cambiaron el sistema de juego. Renato se metió por dentro y Quaresma se fue a la banda derecha. Lo sucedido les cambió sobre todo psicológicamente. Hizo que el resto de jugadores asumieran el liderazgo de Cristiano, diciendo «ahora somos nosotros, Cristiano no está y ahora nos toca demostrar que somos grandes jugadores». Principalmente Nani, también Renato Sanches o Joao Mario asumieron ese protagonismo. En definitiva, todos los portugueses empezaron a ser un equipo muy luchador, muy bien organizado y que en algunos momentos jugó muy bien al fútbol. Esa primera parte, acaba con cero a cero y en la segunda parte hubo un poco más de lo mismo.

Francia, a priori, parecía que contaba con más opciones al tener más llegada, más dominio pero Portugal poco a poco comenzaba a soltarsede ese control de los franceses. Ya contaba un poco más de posesión, trataba de jugar el balón desde abajo con el portero; optaba por posesiones aunque fueran en su propio campo. Buscó conservar el balón para ir quitándole ese ritmo tan intenso a su rival. Portugal, con los cambios, iba introduciendo jugadores ofensivos. El primero de ellos: Quaresma por Cristiano. Más tarde fue Moutinho el que compareció en el centro del campo, un jugador de calidad por otro más físico. Finalmente apareció Eder, que acabó haciendo el gol. Fernando Santos apostó por jugadores de calidad, pese a que su equipo seguía siendo un equipo ordenado tácticamente. También Francia puso a los suyos más talentosos. Coman es un jugador habilidoso, regateador que dio un par de buenos balones desde la banda y sobre todo Gignac, un delantero realmente de calidad y que tuvo la ocasión de gol clara para ganar el partido. El palo lo evitó, después de que Griezmann también tuviese una muy clara tras un centro de Coman. A los franceses, en definitiva, les faltó algo más para hacerse con la victoria a pesar que fueron ellos los que más fueron a por el partido. Pero dejaban viva a una Portugal que seguía luchando, que seguía ordenada, que seguía compitiendo.

Y entonces, en la prórroga, finalmente se consumó la sorpresa. Eder, ese delantero que apenas había jugado en toda la Eurocopa, sacó un espectacular tiro desde fuera del área. Lo hizo tras pelearse con los centrales franceses, un gol que al final les daba una victoria sorprendente. Lo de merecida o no merecida es algo relativo. No voy a entrar en eso porque en el fútbol el que gana es, al final, el que lo merece. En resumen, una Eurocopa de sorpresas. Un torneo que nos ha gustado mucho, en la que hemos disfrutado pero que no ha sido una Eurocopa como las dos anteriores. Entonces hubo una España brillante, dominadora y jugando realmente bien a fútbol. Ahora no hemos visto ese fútbol, un juego que nos dio España en las dos últimas ediciones que tanto gustó a los españoles y a todo el mundo. Aquella selección tenía un futbol brillante, de dominio de balón y posesión. Ese fútbol, esta vez, no lo hemos visto. Esperamos que vuelva España y su fútbol, y que la siguiente Eurocopa la gane España con el gran fútbol del pasado.