Un 'playoff' del Castilla podría impedir la final de Copa en el Bernabéu

Martin Odegaard, jugador del Castilla. /
Martin Odegaard, jugador del Castilla.

Barça y Athletic desean celebrar allí la gran fiesta del 30 de mayo, pero desde el club blanco se advierte que en esa fecha su estadio podría estar ocupado por su equipo filial

IGNACIO TYLKOMadrid

Como cada año por estas fechas, el escenario de la final de la Copa del Rey genera controversia. Y todo porque el fútbol español no fija un estadio, tipo Wembley en Inglaterra, ni tampoco lo determina cuando cada verano se establece el calendario de la temporada. En esta ocasión, y a falta de un estadio nacional, los caminos parecen conducir al Santiago Bernabéu, un escenario de gran capacidad en el que desean celebrar la gran fiesta de final de curso tanto el Barça como el Athletic y sus respectivas aficiones.

La Federación Española prevé tomar una decisión la próxima semana, tras reunirse con representantes de los clubes, que disputarán su octava final, y con cinco estadios sobre los que debatir: Santiago Bernabéu, Camp Nou, donde los culés no desean jugar por una cuestión de superstición, San Mamés, Mestalla y La Cartuja. Todos ellos con capacidad para más de 50.000 espectadores, único requisito impuesto por el organismo que preside Ángel María Villar. En esta oportunidad, el grupo de rock AC/DC invalida los otros dos recintos con aforo suficiente, porque la final es el 30 de mayo y la gran banda formada en Sídney (Australia) por los hermanos de origen escocés, Malcolm y Angus Young, actúa el 29 en Montjuïc y el 31 en el Vicente Calderón.

Según avanzó As, hasta la Federación sólo han llegado, hasta la fecha, dos propuestas; la del Valencia, que ofrece Mestalla, y la del Ayuntamiento de Bilbao, que propone San Mamés, una de las trece sedes de la Eurocopa de 2020. Sin embargo, la segunda opción está casi descartada porque se pretende un campo neutral y porque el estadio del Athletic es propiedad de la sociedad San Mamés Barria, en la que, además del consistorio, participan Diputación, Gobierno Vasco, BBK y el club vizcaíno, que no ha movido un dedo por la final y probablemente no lo hará, toda vez que se encuentra en pleno proceso electoral, dirigido por una gestora y sin presidente, en el mejor de los casos, hasta el 12 de marzo.

Surge el Bernabéu como escenario favorito para Barça y Athletic, aunque el Real Madrid no ha solicitado el choque. Como es lógico el club presidido por Florentino Pérez es contrario a la posibilidad de que los culés, históricos rivales, puedan celebrar un título en su casa. En 2012, rechazó albergar una final con los mismos contendientes con el pretexto de que con anterioridad tenía apalabradas unas obras para reformar los lavabos del estadio. El gran duelo se jugó en Mestalla, con gran pitada al himno español. La Federación espera que esta vez, en la primera final presidida por el rey Felipe VI, el Real Madrid sí acepte.

Sin embargo, a primera hora de este jueves aparecieron las primeras trabas. El Real Madrid se agarra como un clavo ardiendo al hecho de que el fin de semana del 30 de mayo se disputan los playoffs de Segunda B y es tradición que ceda el estadio al Castilla, su equipo filial, actualmente segundo clasificado en el grupo 2, empatado a puntos con el líder y el tercero, Bilbao Athletic y Huesca. Así lo hizo el Real Madrid en 2005 y 2011.

Josep Maria Bartomeu, presidente del Barcelona, ya apuntó hacia el Bernabéu, sin citarlo, tras la cómoda clasificación de su equipo en Villarreal: «Veremos qué ofrece la Federación, pero siempre estaremos a favor del recinto con mayor capacidad. Y no nos gustaría el Camp Nou, porque a nadie le apetece disputar un partido así en su estadio. Ni siquiera en su ciudad. Uno de los atractivos de una final es que la gente se desplace a un lugar que no le caiga demasiado lejos». También al Athletic le agrada la idea de Madrid y así lo expresó Valverde en la sala de prensa de Cornellà. Mestalla, la segunda opción, se queda corta de aforo para las hinchadas de estos históricos.