Decomisan pesca ilegal de atún rojo al barco de Bermeo acusado de capturar delfines

Detalle del atún intervenido. /
Detalle del atún intervenido.

La Guardia Civil requisó un total de 14,5 kilos en piezas, pertenecientes a cinco ejemplares

JULEN ENSUNZA

La lacra de la pesca ilegal vuelve a salpicar a los puertos vascos. Y el foco se centra de nuevo en Bermeo, aunque la captura decomisada en esta ocasión por la Guardia Civil ha sido más bien pequeña. Agentes de la patrulla Fiscal y de Fronteras de Bizkaia interceptaron hace unos días un total de 14,5 kilos de atún rojo a la tripulación de un pesquero de la villa marinera procedente de cinco ejemplares de dicha especie, «para los que no contaban con autorización», detallaron desde el Ministerior de Interior.

«Seguramente será una captura accidental cuando andaban a bonitos que debían haberla devuelto al mar», apuntaron este viernes varios arrantzales de la villa. Se da la circunstancia de que este mismo buque ya fue denunciado el pasado mes de marzo al descubrir en sus bodegas durante una inspección rutinaria de los técnicos del área de Agricultura y Pesca un total de 30 kilos de delfín despiezado para consumo. La noticia generó un gran revuelo al tratarse de una especie protegida.

En esta ocasión, los agentes de la Guardia Civil observaron cómo la tripulación del barco en cuestión, que acababa de atracar en Bermeo, descargaba «varias bolsas de aspecto sospechoso», apuntaron. Conocedores de lo acontecido meses atrás, procedieron a su identificación para determinar el contenido de los paquetes, en los que localizaron 16 piezas de atún rojo troceado en rodajas procedentes de cinco ejemplares.

«Se pudo determinar la especie al encontrar sus colas. Este modo de corte es común para dificultar la labor de los servicios de control», apuntaron. Los hechos se pusieron de inmediato en conocimiento del jefe de servicio de Inspección de Pesca de la Subdelegación del Gobierno y las muestras aprehendidas fueron remitidas a Centro Teconológico Azti para realizar pruebas de identificación genética y visual de las mismas.

«En todo momento se ha trabajado en colaboración del servicio de Inspección Pesquera del Gobierno Vasco», apuntaron desde el Ministerio del Interior. Las investigaciones por un posible delito contra la flora y fauna por parte del patrón del barco, así como por la captura de pescado de talla no reglamentaria y de una especie sin autorización para esa actividad siguen su curso. El caso se encuentra en el juzgado de Gernika.

Gravedad

Según fuentes consultadas por EL CORREO, la sanción dependerá de si el delito se tipifica como leve, grave o muy grave. En el primero de los casos, la multa máxima sería de 600 euros, mientras que en el segundo podría alcanzar los 60.000. Si se considerase muy grave, por su parte, podría dispararse hasta un máximo de 600.000 euros.

La Guardia Civil insta a los patrones y tripulación de embarcaciones de recreo, que en esta época del año proliferan en la costa vasca, así como a los barcos profesionales de pesca, que «consulten asiduamente las páginas web del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Inspección Pesquera de Gobierno Vasco para evitar la vulneración de las leyes o normas, ya que el desconocimiento de las mismas no evita su condena o sanción», recalcan.