Colas en el Guggenheim y mucha diversión en el Casco Viejo

Cesta punta para los más pequeños./Luis Ángel Gómez
Cesta punta para los más pequeños. / Luis Ángel Gómez

El festival Basque Fest llena de vida y actividades la villa hasta el domingo, una buena opción para estos días, como visitar el Guggenheim, que este jueves registró numerosas visitas

Olatz Hernández
OLATZ HERNÁNDEZ

Deportes rurales, talleres gastronómicos, cursos de pelota mano... ¿Quién dijo que Bilbao en Semana Santa no tiene vida? El festival Basque Fest animará hasta el domingo la villa, llenándola de actividades de todo tipo. Desde un curso de elaboración de talos, hasta visitas teatralizadas por el Casco Viejo. Es uno de los platos fuertes de la oferta lúdica para estos días... junto con las exposiciones del Guggenheim, que este jueves se llenó hasta los topes.

Más información

Este Jueves Santo ha amanecido gris, pero a esa hora algunos ya practicaban pelota en un frontón situado en el Arenal. «No hay límite de edad. Desde un año hasta 120», proclaman los organizadores. Los más pequeños han sido los primeros en saltar a la pista junto a los pelotaris Beldarrain y Ziarrusta IV, que hacían de profesores. Al otro lado de la red, los padres reían y sacaban fotos. «Venimos de Francia y hemos pasado una semana en Bilbao», comentaban Jesús González y Tiffany Le Mestre .

Después de contentar a los más pequeños con las herri-kirolak -con levantamiento de piedra y el yunque incluidos- han visitado la carpa donde se encuentra el Market Gourmet, la zona de exposición de los productos vascos. Allí triunfaban los talleres gastronómicos, las catas...

El Guggenheim ha registrado esta mañana una gran actividad.
El Guggenheim ha registrado esta mañana una gran actividad.

Txakoli y chocolate

Una gran cola se extendía en la zona de talleres. «Vamos a aprender a hacer zumos vascos», anunciaba el cocinero. Están representados los diferentes territorios del País Vasco con sus productos. Tras el mostrador de las Encartaciones, Leyre Barreras señalaba los productos estrella: «Tenemos pastas artesanas, queso del valle de Carranza, txakoli... Todos son de elaboración artesanal». Daniel, de Canadá, miraba con curiosidad los quesos: «Hemos comprado vino y chocolate. A la tarde cogemos el ferry a Inglaterra, pero si hubiésemos sabido que Bilbao era tan bonito nos habríamos quedado más».

David, Miriam y Oier estudiaban un mapa de Iparralde. «Somos de Barakaldo y, como el día estaba raro, hemos decidido venir». De paso han practicado deporte rural y echado un vistazo a posibles rutas para el resto de las vacaciones. «A la tarde nos pasaremos por el Museo Vasco. Hemos visto que hay talleres y si llueve está tapado... ».

Los valientes han optado por las actividades de remo y 'step up' bajo la lluvia. No eran las únicas actividades acuáticas. Los barcos Bilboats han contado con rutas amenizada por la compañía de teatro Hortzmuga, que ha convertido el paseo en una fiesta de cumpleaños flotante. «Muy divertido, muchas gracias», saludaban los viajeros al bajar. Y otros, contagiados por el buen rollo, querían apuntarse a todo: «Oye, ¿y si ahora nos vamos a remar?».

Talo para matar el hambre

Para ir abriendo boca antes de la hora de la comida, niños y mayores de han lanzado a preparar uno de los platos vascos más típicos: el talo. «Hay que ir echándole agua poco a poco a la harina de maíz», explicaba Aitor y todos tomaban buena nota. Todos se lo han pasado en grande amasando.

Al acabar han podido comerse su propio talo acompañado de queso Idiazabal. «Me está sabiendo a gloria», decía Jorge. Había acudido al taller con sus amigos Aitor y Oihana. «Los tres somos de Bilbao y bajamos todos los años». La experiencia se notaba a la hora de amasar. «El talo se aprende a hacer a base de prueba y error», contaba con ojo experto.