Cursillos y gimnasios sin monitores y piscinas cerradas por los paros de los empleados de los polideportivos de Bizkaia

Trabajadores concentrados en Azkuna Zentroa./Pedro Urresti
Trabajadores concentrados en Azkuna Zentroa. / Pedro Urresti

«El deporte está en lucha», claman los trabajadores. Cinco municipios han resultado esta mañana muy afectados por los paros. El jueves habrá huelga general en toda Bizkaia

Eva Molano
EVA MOLANO

«El deporte está en lucha» o «las de la piscina cobramos una ruina». Son algunos de los lemas de los cientos de empleados de polideportivos públicos y de clubes privados en Bizkaia que han vuelto a secundar este martes la segunda jornada de paros convocados por los sindicatos que forman parte de la mesa de negociación: LAB, UGT y CCOO para pedir la mejora de sus condiciones laborales. Aunque ELA, que tiene un 51% de representación en el sector, no forma parte de este organismo ya que apuesta por que se negocien dos convenios sectoriales (uno para los trabajadores en entidades que dependen de ayuntamientos y otro para los que trabajan para entes privados) y por disensiones en la negociación, ha solicitado incorporarse al foro y también apoya las movilizaciones. Como este lunes, los paros se han desarrollado de 9.30 a 11.30 y desde las 18.00 hasta las 20.00 horas, el horario de mayor afluencia en las piscinas, gimnasios, clases de zumba, pilates...

Uno de los municipios más afectados ha sido Bilbao, donde la empresa Guedan gestiona las instalaciones de Bilbao Kirolak, excepto el polideportivo de Azkuna Zentroa. El 58% del personal subcontratado de Guedan ha secundado el paro por la mañana y casi la totalidad de los empleados deportivos en La Alhóndiga. Los usuarios, animados por los trabajadores a quienes se les descontarán los paros del sueldo, han animado a los usuarios a reclamar una parte de la cuota por los servicios no disfrutados. Fuentes municipales han expuesto que no se contempla. Por la mañana, han cerrado ocho piscinas esas dos horas: Abusu, Artxanda, Deusto, Miribilla, Rekalde, Atxuri, Zorroza y Azkuna Zentroa. La de San Inazio ha clausurado solo 15 minutos, ya que en esa franja horaria había cambio de socorrista y uno secundaba el paro y el otro no, han indicado fuentes municipales. Sin socorristas que atiendan, la ley impide mantener abiertos estos espacios. Los cursillos de natación programados también han tenido que cancelarse. Además de otros en pista y varios gimnasios, como los de Miribilla, Atxuri, Azkuna Zentroa... En algunos casos, el gimnasio siguió abierto pero con el monitor ausente, como en Artxanda, Deusto...

Aun así, el paro también ha clausurado por completo el polideportivo de Markina las dos horas de paro. En Portugalete, también se han cerrado las piscinas de Pando Aisia y de Churruca, así como las de Santurtzi y las que de este municipio en el barrio de Kabiezes. También en Basauri han cerrado las piscinas municipales.

Los empleados harán huelga general este jueves. Esperan que tenga una gran incidencia y que la patronal les haga una propuesta «digna». A los paros están llamados los cerca de 1.200 empleados que trabajan en este sector en Bizkaia. La mayoría, un millar, para tres grandes empresas: Guedan, EmteSport y Sport Studio. Casi todos los trabajadores del sector ejercen en los polideportivos que se reparten por el territorio. Los ayuntamientos adjudican «al mejor postor» la gestión de los mismos a estas firmas o a otras más pequeñas.

El sueldo de un socorrista en Bilbao: 7,2 euros por hora

Los trabajadores afectados por este convenio, además de monitores, socorristas o personal de recepción, también son empleados de la limpieza o de mantenimiento, en función del tipo de licitación del servicio que haya realizado el ayuntamiento en cuestión. Los sueldos que contempla el convenio de locales y campos deportivos que quieren mejorar, aseguran los empleados, «son de miseria». Por ejemplo, un socorrista gana 7,2 euros por hora en Bilbao. Un monitor, 7,8 y un taquillero, 7,5, según explicó un empleado. Todo ello, más la paga prorrateada y la parte proporcional de las vacaciones, dice un empleado de Guedan en Bilbao.

Se trata de un sector «muy precarizado, con una gran temporalidad, jornadas muy reducidas. Predominan los fijos discontinuos, las jornadas de muy pocas horas semanales o los contratos en una categoría inferior a la que uno desempeña», explican los trabajadores. Piden subidas salariales del IPC más seis puntos, incremento de las jornadas contratadas, reducción de la jornada máxima anual, estabilidad, reconocimiento del tiempo que emplean en preparar las clases...