Laura Cox, roquera

Laura Cox rasga la guitarra en el Musiketan./
Laura Cox rasga la guitarra en el Musiketan.

La guitarrista 'youtuber' francesa desplegó clichés de gran show rock en el Musiketan… y el público sentado respondió a todos

ÓSCAR CUBILLO

Joven, guapa y lozana es la guitarrista francesa veinteañera Laura Cox, que el domingo actuó en el 24º Musiketan, el ciclo de conciertos en pequeño formato patrocinado por EL CORREO, donde ofreció un set eléctrico y roquero inusual en esta serie. Laura, famosa por sus vídeos en YouTube y presta a lanzar su primer álbum en 2017, lideró a un cuarteto también muy jovezno y se ganó desde el principio a la nutrida asistencia de la Sala BBK, que atendió sentada pero demostró entusiasmo participativo: emitió coritos al ser requerida a ello, dio palmas al marcarlas el bajista, levantó las manos con los dedos mostrando los cuernos cuando les pidió Laura «enseñadme los devil horns» y gritó los 'yeah' de rigor aunque no se entendieran las preguntas de la oficiante, que inquirió de modo inopinado: «¿Creéis que las chicas pueden beber cerveza?» YEAAAHHHH «Yo también. Cheers / Salud», y brindó alzando la lata.

La Laura Cox Band vino a defender el rock and roll, preguntó varias veces si lo estábamos pasando bien (yeahhh) y en 68 minutos lanzó 15 piezas (contando el dúo bajo-batería, pelín hendrixiano), entre ellas cinco versiones: 'La Grange' de ZZ Top (alargada como si estuviéramos al final de un bolo en un club y donde el guitarrista subalterno Mathieu Albiac reveló ser mejor y más natural que la lideresa), 'Restless' de Blackberry Smoke (la presentó y dijo que esa es una gran banda de rock sureño), 'Jumpin' Jack Flash' de los Rolling Stones («conocéis la próxima, o sea que coread con nosotros», invitó la veinteañera), 'Heartbreaker' de Pat Benatar (de esta dijo solo que la compuso una chica y lo buscamos después en Internet) y en el único bis, 'Whole Lotta Love' de Led Zeppelin (con palmas, coritos y la invitación a comprar camisetas y a charlar con ella en el lobby antes de irnos).

Pat Benatar es una de las influencias del rock duro de Laura, un rock tan francés que se devela conservador y en deuda con lo americano. En Benatar pensamos cuando sonaron la primera, 'Hard Blues Shot' (título de su debut en ciernes) y en 'Good Old Days' (donde Cox contó que era la segunda vez que actuaba en España, la primera en septiembre en un evento privado de Orange; los amplificadores, no los teléfonos, como pensé yo, je, je). Y también canta como Susan Tedeschi, o sea, juvenil y aguda.

Apropiada para pegar fuego a un garito (como Stacie Collins con guitarra y sin armónica) y hasta para telonear a Guns N' Roses en San Mamés si se celebrara ese macroconcierto ('If You Wanna', la última antes del bis), Laura Cox mostró maneras, palmito y chupa de cuero, apretó en el hard en plan The Last Vegas ('Going Down'), remitió a ratos a su admirado Joe Bonamassa ('Morning Road'), sonó como unos Nashville Pussy para todos los públicos ('Too Nice'), mejoró al musculoso 'guitar hero' Jared James Nichols (es que al menos Laura tiene canciones como 'Freedom'), y reconoció a los grupos australianos que tanto le influyen, como AC/DC y Airbourne ('Aussie').

A pesar de la abundancia de clichés, Laura moló en un bolo creciente que se impuso a las incomodidades y las barreras de los asientos, siempre un obstáculo en repertorios tan eléctricos y movidos.