Valentina Lisitsa, la pianista de YouTube

Valentina Lisitsa./
Valentina Lisitsa.

La intérprete ucraniana, que actúa este viernes en la Sala BBK de Bilbao, se hizo famosa con sus vídeos

CÉSAR COCA

Pregunta: ¿qué pianista clásico tiene el mayor número de visualizaciones de sus vídeos en Internet? Arthur Rubinstein, figura indiscutible del siglo XX, registra 1,8 millones con su versión del Concierto Nº2 de Chopin. Daniel Barenboim, el músico de quien se ha dicho que si se hubiese dedicado a la composición habría sido otro Mozart, 1,9 millones con la Sonata Patética de Beethoven. El muy mediático Lang Lang, 2 millones con el Concierto Emperador del sordo de Bonn. Las jóvenes Khatia Buniatishvili y Yuja Wang, dotadas de técnica infalible, están en 3 millones la primera con el Concierto de Schumann y 4,8 la segunda con la versión para teclado de El vuelo del moscardón. El elegante y concentrado Maurizio Pollini se sitúa en 3,2 millones gracias a un Nocturno de su extraordinario Chopin. Martha Argerich ha logrado 4,1 millones de visitas con su volcánica versión del Concierto Nº 1 de Chaikovski.

Poca cosa. Todos ellos, algunos de los pianistas más grandes de varias generaciones, son muy poca cosa en lo que se refiere a vídeos vistos comparados con Valentina Lisitsa, una intérprete ucraniana de la que nadie había oído hablar hasta hace menos de una década. Lisitsa acumula casi 20 millones de espectadores (entre las dos versiones catalogadas de la misma interpretación) de la sonata Claro de luna de Beethoven. Por si eso fuera poco, otros 6,6 millones han visto la grabación de uno de sus preludios de Rachmaninov y 4,6 la de la Rapsodia húngara Nº 2 de Liszt. Por eso es la pianista de YouTube.

Valentina Lisitsa dará un recital mañana viernes en la Sala BBK de Bilbao. Nunca habría llegado hasta aquí de no haberse convertido en eso que se llama un fenómeno viral. Porque, a diferencia de los pianistas citados con anterioridad, que primero se hicieron famosos con recitales y discos y luego empezaron a ser vistos en YouTube, ella se ha hecho célebre gracias a sus vídeos. Solo a partir de ahí logró dar el salto a un sello discográfico de postín (Decca) y ha entrado en el circuito internacional de recitales y conciertos.

El vídeo con la Sonata 'Claro de luna'

Lisitsa nació en Kiev (hoy capital de Ucrania, pero entonces parte de la URSS), en 1973. Su carrera se inició como la de tantos niños prodigio, con recitales a muy corta edad y promesas de un lugar en el Olimpo. Pero al igual que la mayoría de estos, al llegar a la edad adulta muchos sueños se vinieron abajo. Ganó algún premio, emigró a EEUU y se casó con un pianista de su mismo país, con el que se ganaba la vida modestamente haciendo dúos. En 2008 tuvo una idea genial: convencida de que su carrera no daba más de sí si no hacía algo distinto, se le ocurrió imitar a las estrellas de rock filmando vídeos para colocar en internet y tratar de que se convirtieran en virales. Y lo consiguió. Solo una combinación de talento y azar (porque Lisitsa es una buena intérprete, incluso muy buena en algunos repertorios, pero no mejor que ninguno de los pianistas citados líneas arriba) explica que su Claro de luna compita en popularidad audiovisual con los temas más conocidos del flamante Nobel de Literatura Bob Dylan.

Si las polémicas ayudan, Lisitsa también las ha aprovechado. Su postura claramente prorrusa en el conflicto que situó a Ucrania al borde de una guerra civil le supuso algunas cancelaciones de conciertos y un puñado de problemas, pero la hizo aún más popular. Para Decca, además de su recital en el Carnegie Hall, ha grabado los conciertos de Rachmaninov, obras de Liszt, Chopin, Schumann, Scriabin, Glass, Nyman y una colección de piezas escritas para el cine. YouTube fue el trampolín.

 

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