Almudena de Arteaga cuenta las tribulaciones de los monárquicos durante la II República

Almudena de Arteaga, autora de ‘La estela de un recuerdo’./
Almudena de Arteaga, autora de ‘La estela de un recuerdo’.

La escritora publica ‘La estela de un recuerdo’, novela que se nutre de las cartas de su familia

ANTONIO PANIAGUAMadrid

La escritora Almudena de Arteaga explora su pasado familiar para alumbrar una historia que se cimenta en los grupos monárquicos que existían en la II República. En La estela de un recuerdo, su nueva novela, la autora recrea las vicisitudes por las que tuvo que pasar el duque del Infantado, Joaquín de Arteaga, y sus hijos. La salida de Alfonso XIII de España el 14 de abril de 1931 a raíz del triunfo de los republicanos desata las hostilidades entre los leales al rey y sus enemigos, al tiempo que deja a los Arteaga en una suerte de orfandad. La obra se retrotrae a ese quinquenio convulso que fue la antesala de la Guerra Civil. Para escribir la obra, la novelista, de convicciones monárquicas, las mismas que abrazó su familia, teje una historia en la que se entreveran la política, el amor y el misterio.

La novela se basa en la correspondencia que mantuvo parte de mi familia, dice la escritora, una de las más exitosas cultivadoras de la novela histórica. Sin embargo, en esta ocasión Almudena de Arteaga se ha acercado a hechos muy recientes y protagonistas muy cercanos. Es la primera novela que escribo acerca de personajes que conocí directamente", apunta.

La novelista recopiló la documentación hace bastantes años. El agitado momento político que se vive en este 2015 y el descontento social la estimularon a escribir sobre un tiempo como el de II República que, según la escritora, tiene muchos semejanzas con el de ahora. Los disturbios en el Círculo Monárquico, la quema de conventos, el alzamiento de Sanjurjo y la permanente zozobra política planean sobre la novela, publicada por Planeta.

"Se ha escrito mucho sobre personajes republicanos en la dictadura o en la Guerra Civil, pero sobre los monárquicos en la II República se ha hablado muy poco, cuando lo cierto es que ese grupo era el perdedor en ese periodo", argumenta.

Punto de vista diferente

La escritora, que abandonó la abogacía a partir de su éxito con La princesa de Éboli, quiere aportar un punto de vista diferente para interpretar la historia, la visión de los monárquicos, cuyas tribulaciones han estado ausentes en la literatura.

Los acontecimientos que anteceden a la contienda se entrecruzan con la historia de amor vivida por Borja, hijo de los duques del Infantado, unos monárquicos empedernidos, y Rafaela, una joven heredera de un renombrado aristócrata madrileño. Todo está narrado a través de la mirada de María, de inquebrantable fidelidad a la monarquía.

El sufragio femenino y la lucha por conquistar ese derecho dio lugar al nacimiento de pioneras del feminismo, como Clara Campoamor y Victoria Kent, mujeres que allanaron el camino a las que vinieron después. "Las mujeres hoy seguimos luchando por muchas cosas y continuamos abriendo campos nuevos", alega.