«Pedir el EGA a un barrendero probablemente es una exigencia más alta de lo necesario»

Bingen Zupiria consejero de Cultura, en el pleno del Parlamento vasco./
Bingen Zupiria consejero de Cultura, en el pleno del Parlamento vasco.

El consejero vasco de Cultura, Bingen Zupiria, ha anunciado que se van a revisar «uno por uno» todos los perfiles lingüísticos exigidos en 38.000 puestos de trabajo públicos

YOLANDA VEIGA

Exigir a un barrendero que tenga el EGA quizá es demasiado. Es el ejemplo que ha puesto el consejero vasco de Cultura, Política Lingüística y Deportes, Bingen Zupiria, que ha anunciado que se van a revisar «uno por uno» todos los perfiles lingüísticos exigidos en 38.000 puestos de trabajo públicos.

«Hay que adecuar las exigencias que establecemos para cada puesto a la realidad en que se va a tener que desenvolver el desempeño de ese trabajo. Probablemente, en algunos casos se estén planteando exigencias más altas de lo necesario como, por ejemplo, pedir el EGA a un barrendero», ha señalado en declaraciones a Radio Euskadi.

La revisión de los perfiles lingüísticos exigidos para acceder o desempeñar la función pública vasca fue una de las principales propuestas que el PSE-EE, socio del PNV en el actual Gobierno Vasco, llevó en su campaña electoral. «El euskera no puede ser un impedimento para obtener un puesto de trabajo en la Administración vasca», repitió en varias ocasiones Idoia Mendia, candidata socialista a la Lehendakaritza en los últimos comicios, celebrados el pasado 25 de septiembre. En este sentido Mendia reclamó que «cualquier ciudadano que se acerque a la Administración pueda ser atendido en castellano o euskera si lo desea, pero hay muchos puestos que no tienen contacto con el público y pueden ser plazas para personas monolingües».

El consejero de Cultura ha asegurado que tiene «una interlocución muy cómoda» con sus socios socialistas en el Ejecutivo autonómico. «Hasta el momento creo que hay un nivel de coincidencia muy importante en los pasos que se deben dar, tanto en el ámbito de la normalización del idioma como en el ejercicio de esos derechos que como ciudadanos nos corresponden en este país», ha dicho.

Hace unos días se conocían los pobres resultados del último examen del EGA. De los casi 12.000 aspirantes que se presentaron en 2016 aprobaron solo 2.900, poco más de un 24%. El año anterior el Parlamento vasco había reclamado al Gobierno que revisara la prueba y analizara las causas de este elevado porcentaje de suspensos, para buscar soluciones que se puedan aplicar ya desde este curso. En 2017 los alumnos que se presenten a la prueba dispondrán de diez minutos más para la redacción, el segundo de los tres exámenes de que consta la convocatoria (hay un test inicial, una prueba escrita y una tercera oral).