Cuatro expertas vigilarán desde el verano la igualdad entre géneros en la Diputación

Teresa Laespada, en el centro de la imagen, durante un acto en Bilbao contra la violencia de género./i. pérez
Teresa Laespada, en el centro de la imagen, durante un acto en Bilbao contra la violencia de género. / i. pérez

Es la primera vez que estas mujeres analizarán las diferentes áreas forales para aplicar medidas concretas en cada una

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

La igualdad, como todos los grandes propósitos, corre siempre el peligro de quedarse en el gesto, la intención y la retórica, lejos de calar en la mundana concreción de los asuntos diarios. En la Diputación, por ejemplo, se han creado cinco planes de igualdad en los últimos años y no es tan largo el listado de medidas concretas implantadas aunque el viraje sea pronunciado debido al punto de partida. Lo que sucede es que, cuando el 8 de marzo comienza a alejarse en el calendario, cada área regresa a sus urgencias, tal y como sucede puertas afuera del Palacio foral. Esa es la inercia que pretende combatir Teresa Laespada, diputada de Empleo, Inclusión Social e Igualdad, con la contratación de cuatro expertas en la materia que, por primera vez, trabajarán este verano en las diferentes áreas forales –aunque dependerán, de manera orgánica, del área de Igualdad y Cooperación–. Cada departamento asume así el camino que le toca recorrer para que los derechos de hombres y mujeres sean idénticos. Algo que es una obligación legal desde la entrada en vigor de laI Norma foral de Igualdad en julio del año pasado.

«La aplicación de esta norma va a permitir generar una estructura administrativa que incorpora la mirada de género al conjunto de políticas públicas forales», defendió ayer Teresa Laespada en comisión. La contratación de estas cuatro personas, cuya tramitación se acaba de poner en marcha, tendrá varias fases. Tras la selección pública, pasarán una temporada formándose en las peculiaridades del trabajo foral y luego desembarcarán en las diferentes áreas. Allí tendrán que contagiar el uso de las gafas moradas, desde el diputado foral correspondiente hasta el último técnico.

Algunas desigualdades tienen un carácter discreto. «Con carácter general, suele considerarse que las disposiciones normativas son neutras respecto al género, porque se dirigen por igual a toda la población o a parte de ésta, sin hacer distinciones entre mujeres y hombres. Sin embargo, es necesario tener en cuenta la desigualdad existente a todos los niveles, cuestión que sitúa a unas y otros en una situación desigual de partida», defendió Laespada. Es decir, si no se actúa de forma diferente con los colectivos perjudicados, se corre el peligro de «mantener, acentuar y perpetuar las desigualdades».

Durante el año 2018, los técnicos de Igualdad han analizado los últimos informes publicados por la institución foral. El 77% contenía algún objetivo vinculado a la igualdad. Sin embargo, menos del 25% contenían datos cualitativos sobre la población afectada (2%), intervenciones para reducir diferencias en el acceso a los recursos (0%, ningún dato), medidas para ampliar la autonomía del sexo menos representado (13%) y una correcta identificación de los compromisos normativos (0%)». Laespada reclamó ayer ante las Juntas «centrar ahí los esfuerzos de mejora».

Un 35% de incremento

En esta muestra de los informes forales se ha usado lenguaje no sexista en el 88% y hay datos desagregados por sexo (77%), aparece una declaración en favor de la igualdad (53%), se incluye en el 40% como criterio de valoración en procesos selectivos o subvenciones y en el 44% de ellos hay sanciones por incurrir «en la discriminación por razón de sexo».

Este empeño tiene un reflejo en las partidas. El área de Empleo, Inclusión Social e Igualdad que dirige Laespada dispone en los Presupuestos para el 2019 de 62,3 millones de euros, lo que supone un 6,46% más respecto al año anterior. Y los mayores crecimientos se concentran precisamente en los diferentes planes de igualdad entre sexos (35,88%), la lucha por la «erradicación de la violencia de género» (9, 87%) y la solidaridad con los países del Tercer Mundo (8 %). La atención a personas en situación de «alta vulnerabilidad», como los sin hogar, representa el 6,32% del área.

De cualquier modo, la diputada foral abogó por alejarse de «la autocomplacencia» y abrir paso a esas cuatro expertas, que empezarán a trabajar «antes del final de este primer semestre». «En esta materia se han dado pasos muy importantes pero también es cierto que nos queda mucho por andar».

Primeras reuniones para la creación del Consejo de Mujeres

Dos de las medidas previstas en el Plan foral de Igualdad están dando sus primeros pasos. Por un lado, se han celebrado ya algunas reuniones para la creación del Consejo de Mujeres. Se ha hecho un listado con una amplia red de asociaciones y colectivos sociales y se han realizado entrevistas con «seis agentes claves». También ha habido dos talleres con representantes de mujeres y del movimiento feminista en Basauri y Durango en los que han tomado la palabra una veintena de mujeres de 14 asociaciones.

El segundo pilar es «la red territorial de Igualdad de Bizkaia» donde se espera que tengan representación tanto los municipios, como expertos del sector y la propia dirección foral de Igualdad. Desde febrero se han seleccionado los expertos y se está trabajando ya en un reglamento interno.