La supresión del último nudo viario de Lea Artibai arrancará en abril desde Plazakola

Los trabajos de supresión del punto negro entre Markina y Berriatua durarán cerca de dos años. / M. SALGUERO
Los trabajos de supresión del punto negro entre Markina y Berriatua durarán cerca de dos años. / M. SALGUERO

Las obras correrán a cargo de una unión temporal de empresas, con un coste de 4,2 millones de euros y una duración total de veinte meses

MIRARI ARTIME BERRIATUA.

El último punto negro para los turismos que cruzan Lea Artibai pasará a la historia en unos meses. La Diputación ha adjudicado el proyecto para mejorar el tramo de la BI-633 comprendido entre Urberuaga, Plazakola y Berriatua a una unión temporal de empresas por un importe de 4,2 millones de euros y un plazo de ejecución de casi dos años, en concreto 20 meses.

«Esperamos comenzar las obras durante la primera quincena de abril», adelantó el diputado de Desarrollo Económico y Territorial, Imanol Padrales, en su reciente visita a Lekeitio, donde también recalcó la importancia de la intervención con el objetivo de mejorar la seguridad vial, así como la conectividad de la comarca. La actuación se llevará a cabo sobre un total de 1,7 kilómetros, de los cuales aproximadamente 1.300 metros discurren por el término municipal de Markina y los cuatrocientos restantes, por Berriatua.

«Hay que destacar, que ese tramo está clasificado como de concentración de accidentes (TCA) tanto en el cruce hacia Lekeitio como en los 200 metros contiguos en cada sentido de circulación», recoge el proyecto. De hecho, en ese punto, la carretera presenta un ancho de calzada en torno a los seis metros -en algunos tramos incluso inferior- y sin apenas arcén lo que dificulta en general el cruce entre dos vehículos pesados o autobuses.

«En el caso concreto del puente, debido a la curva en 'S' tan cerrada no es posible incluso el cruce de un vehículo pesado con otro ligero, teniendo éstos que reducir la velocidad o tener que parar, porque los transportes grandes y autobuses en la maniobra de salida de las curvas invaden el carril contrario de manera muy apreciable», añade el informe elaborado en su momento.

Más anchura

La carretera es paso obligado de un importante número de camiones ya que se trata de una de las principales conexiones viarias con el puerto de Ondarroa. «Además, presenta un trazado bastante sinuoso, constituido por radios mínimos que alcanzan valores en torno a los 30 metros» explicaron los técnicos.

La circulación se complica aún más en la margen izquierda que da acceso a una residencia de personas con discapacidad. «En ese punto se produce un cambio muy brusco de rasante dificultando en gran medida la visibilidad en la vía en ambos sentidos, así como en las maniobras de entrada y salida en dicho cruce, así como el acceso a dos viviendas próximas», recalcan

«Todas esas circunstancias provocan que circular por ese vial resulte complicado, presentando un grado de accidentabilidad importante», destaca el plan de intervención. Para resolver esta situación, se aumentará la sección transversal del puente con el fin de dotarle de la anchura suficiente para permitir el cruce entre dos vehículos pesados, además de mejorar su trazado para ganar en visibilidad.

También se acondicionarán espacios fuera de la calzada para las dos paradas de autobús existentes en la zona, además de crear una nueva para elevar la calidad del servicio público que se ofrece a los usuarios que tienen que coger el autobús tanto en dirección Lekeitio, como hacia Markina.