Puertos iniciará en un mes la primera fase de la nueva lonja de pescado de Ondarroa

Las obras suprimirán buena parte del aparcamiento. / MAIKA SALGUERO
Las obras suprimirán buena parte del aparcamiento. / MAIKA SALGUERO

La etapa inicial de las obras se prolongará dos años y afectará a los pesqueros de bajura, al aparcamiento, la báscula y estación de servicio

MIRARI ARTIME ONDARROA.

El inicio de la construcción de la lonja de pescado del puerto de Ondarroa tiene los días contados. Tras finalizar todo el proceso de adjudicación y tramitación administrativa, la unión temporal de empresas formada por Bycam, Gaimaz y Altuna y Uria desembarcará en la dársena a mediados del próximo mes de febrero para poner en marcha la primera fase de uno de los proyectos más demandados por el sector pesquero y los agentes que operan en el muelle.

Los trabajos, adjudicados por un importe global de 16,6 millones de euros, provocarán importantes afecciones en la actividad diaria del puerto. Incidirán en las labores de carga y descarga de los pesqueros de bajura y, más concretamente, en las temporadas de las costeras del verdel y la anchoa, épocas de mayor laboriosidad.

«Repercutirá también en las zonas de acopio de cajas y tinas, en el aparcamiento existente por ocupación de plazas, en el tránsito y la circulación de vehículos propios, así como en la báscula de pesaje de pescado y en la estación de servicio de Marinoil, junto a otro tipo de afecciones como ruido, impacto social y gestión de los residuos de la obra, entre otros», reconocieron desde el departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco.

Para reducir al mínimo estas alteraciones, se pondrán en marcha un paquete de medidas que contemplan dejar totalmente libre una zona para la carga y descarga de pescado en toda la longitud del muelle Egidazu durante la implantación de la primera fase.

Se propone, además, «mantener y respetar un mínimo de cuatro metros del cantil disponible para los desembarcos durante todo el plan de construcción, así como habilitar un espacio de carga para el puerto en el aparcamiento existente», detallaron desde el Ejecutivo autónomo.

Báscula provisional

Durante la temporada de la anchoa -de marzo a junio- se reducirá la actividad de la obra, mientras que para compensar las plazas de estacionamiento afectadas intentarán mantener algunas de carácter provisional, además adecuar el muelle este.

«Se instalará una báscula provisional en el muelle norte durante la primera fase de ejecución para poder retirar la existente en la actualidad cuanto antes, y así habilitar zona de carga para el puerto en la segunda etapa y consecutivas», indicaron las mismas fuentes.

La reorganización del espacio incluirá la creación de un acceso seguro al depósito de almacenamiento de combustible de Marinoil, el cuidado de la limpieza y la organización de la obra, así como el mantenimiento de un intercambio de información permanente con los agentes afectados a través de la figura de un comunicador.

 

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