Ondarroa consensuará con los vecinos el uso de Celedonio tras concretar su estado

El inmueble, que albergó las antiguas escuelas públicas, se encuentra cerrado desde 2004. / M. ARTIME
El inmueble, que albergó las antiguas escuelas públicas, se encuentra cerrado desde 2004. / M. ARTIME

A falta de determinar como se encuentra la cimentación, las catas técnicas revelan que el edificio «está mejor de lo previsto inicialmente»

MIRARI ARTIME ONDARROA.

El estado en el que se encuentra el edificio que albergó las antiguas escuelas públicas Celedonio Arriola en Ondarroa es «mejor de lo previsto inicialmente» por el Ayuntamiento. El equipamiento, ubicado en pleno centro urbano -calle San Inazio-, se encuentra en desuso desde que en 2004, tras 75 años como centro educativo, el Gobierno vasco decretase su desalojo por motivos de seguridad.

Desde entonces, sólo se encuentra operativa la parcela ubicada en la parte trasera, que se utilizaba como patio, y que hoy en día ejerce como aparcamiento. «Las catas realizadas para conocer el estado del inmueble han sido más positivas de lo que creíamos, por lo que somos optimistas de cara a una posible reapertura», reconoció el alcalde de la villa, Zunbeltz Bedialauneta.

Sin embargo, para completar toda la evaluación técnica, «se llevarán a cabo otras pruebas más específicas de cara a detallar el estado de la cimentación», añadieron fuentes municipales. A la espera de conocer ese último informe, el Ejecutivo local contempla la posibilidad de iniciar un proceso participativo entre la ciudadanía para determinar los posibles usos.

Patrimonio

Entre las alternativas barajadas, destaca la de reconvertir el edificio en la nueva sede del Consistorio. Y es que, el equipo de Gobierno de la villa considera prioritario unificar todos los servicios administrativos en un único punto, básicamente, por dos razones. Por una parte, para cumplir la normativa de accesibilidad, algo que no sucede en las actuales dependencias de la Alameda.

De hecho, como solución temporal, las sesiones plenarias se celebran en los locales de la antigua cofradía de pescadores, que dispone de ascensor. Por otro lado, consideran «imprescindible» reunir en un mismo centro las distintas prestaciones para reducir al máximo el coste que la actual disgregación de dependencias genera en las arcas municipales. La puesta en marcha de cualquier acción, no obstante, está sujeta a una profunda renovación del edificio catalogado como Patrimonio Histórico Artístico de conservación obligatoria en la localidad.