La merluza pierde peso en Ondarroa

La flota de altura de Ondarroa ha sufrido dos bajas durante el último año. / MIRARI ARTIME
La flota de altura de Ondarroa ha sufrido dos bajas durante el último año. / MIRARI ARTIME

Las descargas de la especie estrella de la flota de altura de la localidad han caído un 17% durante los últimos dos años

MIRARI ARTIME ONDARROA.

La flota de altura con base en Ondarroa confía en que el incremento de cuotas para este ejercicio, aprobado por la UE para sus principales especies, ayude a mejorar las cuentas de los últimos años. Según los datos recopilados por el Gobierno vasco, los desembarcos de la flota de altura al fresco de Euskadi, con base principalmente en el puerto ondarrés, han registrado un descenso del 11%.

Las capturas que han llegado a la dársena vizcaína han pasado de las 10.400 a las 9.220 toneladas. Como consecuencia, la recaudación también se ha resentido y ha caído en un 8%, acumulando 26,4 millones de euros.

La especie icono de la flota de altura ha sido una de las más afectadas. Las descargas de merluza han bajado un 17% desde 2017, en el que superaron las 5.000 toneladas. «No obstante, el favorable comportamiento de la cotización que se ha situado en 3,28 euros el kilo, 30 céntimos más que un año antes, ha amortiguado el bajón de las ventas», recoge el informe. Como consecuencia, los ingresos han alcanzado los 13,8 millones de euros.

«Hay que matizar que el hecho de que en el último año se hayan producido dos bajas en esta flota -el 'Ur ertza' y el 'Urondo' que fueron vendidos y trasladados a Galicia- ha pesado en el resultado final», indicaron desde el departamento de Pesca. En la última década, la flota con base en uno de los principales muelles de la cornisa cantábrica se ha reducido a la mitad, hasta quedarse en 16 unidades.

«Hace diez años figuraban 32 pesqueros», matizaron. La mayoría opera bajo la modalidad de arrastre, salvo algún que otro de palangre, y centra su actividad en especies demersales como la merluza, el rapé y el gallo. El abanico de capturas también incluye bacaladilla, lubina, pota y pulpo, además de raya, salmonetes, congrio, maruca y lenguado. No obstante, la estrella es la merluza que se captura principalmente en aguas del Golfo de Vizcaya y en la zona conocida como 'las playas francesas'.

Rapé y gallo

Con cerca de 4.200 toneladas descargadas, constituye el 46% del volumen total de ventas que se comercializa en el dársena, salvo una pequeña parte que se distribuye en Pasaia a través de la organización de productores de pesca de altura de Ondarroa, Oppao. La merluza es el pescado más consumido por las familias vascas -9.544 toneladas en 2017- y la oferta procedente de altura no alcanza a cubrir la demanda en su totalidad.

«Por ello entra un mayor flujo de pescado de la misma especie procedente de otras flotas que trasciende nuestras fronteras, sobre todo de origen francés con Pasaia como su principal punto de venta con un 95% frente al 5% de las que se efectúan en Ondarroa», apuntan. El rapé ocupa el segundo puesto con 563 toneladas descargadas en el último año, mientras que de gallo entraron 372 toneladas.