Markina respalda la apertura del Gazteleku como servicio público

Representantes de los distintos colectivos firmartes. /  M. U.
Representantes de los distintos colectivos firmartes. / M. U.

Las tres asociaciones de padres, agentes sociales y políticos de la localidad firman un documento de adhesión a la creación del nuevo espacio de ocio

MIRARI ARTIME MARKINA.

Las desavenencias políticas y las críticas por la partida económica destinada por el Ayuntamiento de Markina para la puesta en marcha de su primer Gazteleku -40.000 euros con cargo a los presupuestos de este año- han quedado superadas. Las tres asociaciones de padres de la localidad -Guraso Elkarte, Bekobenta y Bera Kruz-, las dos formaciones políticas con representación en el Consistorio -EH Bildu y PNV-, así como el colectivo de tiempo libre Xemein Astialdi Taldea y el propio Ayuntamiento han suscrito un documento en el que muestran su compromiso con la creación de un espacio destinado para los jóvenes del municipio.

Los distintos agentes consideran el proyecto como «un servicio público» y muestran su voluntad de «trabajar por el mismo camino». Como consecuencia, cada año estará sujeto a un plan económico tras definir sus necesidades entre los que figurarán el mantenimiento de los locales, la contratación de los educadores y la puesta en marcha de un programa de actividades.

Actitud constructiva

En la nota, recuerdan el origen del proyecto surgido tras un proceso de participación dirigido por Txatxilipurdi en el que tomaron parte alrededor de 250 chavales con edades comprendidas entre los 12 y 16 años. «Después del trabajo realizado durante meses, se detectó la necesidad de crear un Gazteleku que se decidió ubicar en los antiguos locales de la brigada municipal», señalaron.

Los firmantes también valoran de manera muy positiva «el trabajo y la actitud constructiva mantenida con los adolescentes, que ha permitido encauzar un plan ilusionante surgido desde los propios jóvenes». «Generación tras generación, hay una edad -la adolescencia- en la que jóvenes del municipio dejan de participar en todo tipo de actividades sociales y deportivas, que no consiguen motivarles, derivando en costumbres y comportamientos propios de la edad que en ocasiones pueden llegar a ser poco adecuados, y difíciles de gestionar», destacaron.