Lekeitio repoblará 1,2 hectáreas del monte Otoio con especies autóctonas

Los trabajos se ejecutarán el próximo mes y se centrarán en plantar abedules y fresnos para potenciar la biodiversidad de la zona

Repoblación de una parcela de monte en la comarca con especies autóctonas. /  MAIKA SALGUERO
Repoblación de una parcela de monte en la comarca con especies autóctonas. / MAIKA SALGUERO
MIRARI ARTIME LEKEITIO.

La villa turística se ha propuesto mejorar la biodiversidad del monte Otoio. En concreto, ha decidido reforestar una extensión cercana a 1,2 hectáreas a lo largo del próximo mes. «Dependerá de las condiciones meteorológicos que se registren, pero probablemente se ejecute antes de la próxima primavera», reconocieron portavoces municipales.

Situado a 400 metros sobre el Cantábrico, la cima en cuestión está localizado entre Lekeitio e Ispaster y se enmarca dentro del ámbito de influencia del Illuntzar, el coloso de la comarca. Uno de los rasgos que lo identifican claramente es el gran repetidor localizado en su cumbre entre las masas boscosas de pinares.

«Hace un año, el Ayuntamiento procedió a la venta de los pinares con los que cuenta en una de las zonas de su propiedad», añadieron las mismas fuentes. La normativa sobre este tipo de asuntos marcada por la Diputación «nos señala la obligación de repoblar una extensión similar», indicaron.

A la hora de seleccionar las especies, el Ejecutivo local ha tenido en cuenta tanto la protección de los terrenos, como las características de los suelos y se ha inclinado por árboles autóctonos. En concreto, procederán a la plantación de abedules y fresnos (lizarra). De esta manera, se persigue potenciar la diversidad de un espacio que junto a sus acantilados están incluidos en el catálogo abierto de espacios naturales relevantes de la Comunidad autónoma.

«La cobertura casi total del suelo es de carácter forestal, aunque sólo en una pequeña proporción es de aprovechamiento intensivo; algunas parcelas de pino de Monterrey y alguna menor de roble americano adulto», según el departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco.

Escalada

Parte de las labores de repoblación posteriores a los incendios de 1989 fueron realizadas a base de frondosas variadas y respetando brotes de encinas y arbustos. «Tenían una finalidad dirigida más bien a la conservación que a la explotación, puesto que el monte Otoio posee también una función recreativa notable para los habitantes del entorno con paseos montañeros a la cumbre y a la cresta de los acantilados», recoge el catálogo.

En el borde nororiental, el área limita con las antiguas instalaciones de la planta maderera que ocupa una considerable superficie de terreno. «Por lo demás, el entorno es de carácter rural», apuntan. Las características geológicas de su cara norte, la más abrupta, constituida por «impresionantes acantilados calizos que caen verticalmente sobre el mar» también se han convertido en un espacio de alto interés para los aficionados a la escalada de Lea Artibai.

De hecho, en esa zona se encuentran dos sectores, denominados 'Zirin' y 'Untza', con 14 y 5 vías, respectivamente, diseñadas y equipadas por expertos de la comarca. «La práctica de esta actividad está prohibida desde comienzos de febrero hasta finales de junio con el objetivo de garantizar y respetar la riqueza de su flora y fauna», detallaron.