Indignación entre los arrantzales por la reapertura de la costera del bonito

El cierre de la costera el 23 de agosto la convirtió en la más breve de la historia. / MAIKA SALGUERO
El cierre de la costera el 23 de agosto la convirtió en la más breve de la historia. / MAIKA SALGUERO

La iniciativa mete el dedo en la llaga de las flotas de Bermeo y Ondarroa que se vieron obligadas a dejar de pescar en agosto con un caladero lleno

MIRARI ARTIME ONDARROA.

El anuncio de la Secretaría General de Pesca de «la reapertura de la pesquería de atún blanco del norte capturado en aguas del océano Atlántico» ha provocado el desconcierto y la indignación entre los arrantzales de la flota vasca. El escrito que las cofradías de Bermeo y Ondarroa recibieron al mediodía del miércoles advertía que la adopción de esta medida había sido posible gracias a un intercambio de cupo con Portugal y, por tanto, se «vuelve a disponer de cuota suficiente para la realización de esta pesquería».

La comunicación, no obstante, no detallaba cuántas toneladas de bonito dispondrá la flota que faena bajo pabellón estatal y, por tanto, tampoco había posibilidad de conocer el tiempo que dispondrían para prolongar la campaña. Tras el desconcierto inicial, representantes de la flota mostraron su indignación por «llegar a estas alturas».

«No se puede permitir que jueguen así con nosotros», señalaron portavoces del sector. «Es una tomadura de pelo que reabran la costera dos meses después de obligarnos a dejar de pescar con los caladeros llenos de túnidos», añadieron desde la federación de cofradías.

«Son decisiones que se deben de adoptar antes, de acuerdo con el sector», indicaron. «Cómo vamos a retomar ahora la campaña, que es justo cuando habitualmente se termina. Parece que quieren jugar con nosotros sin darse cuenta de que detrás existen muchas familias y bocas que alimentar», declararon.

Beneficia a Canarias

La flota de bajura del Cantábrico ha tenido este verano la costera más breve de la historia, al cerrarse el 23 de agosto, mes y medio antes de lo acostumbrado. El Ministerio de Medio Ambiente, Pesca y Alimentación prohibió seguir con las capturas al haberse agotado las 15.015 toneladas asignadas para todo el año. Según sus cálculos incluso se superó el cupo en un 3,21 % -483 toneladas-.

Las cofradías de Bermeo y Ondarroa sumaron entre ambas un 17% de las descargas y ventas de túnidos recibidos por los puertos vascos. En el caso de la villa marinera, registraron la entrada de 657 toneladas, un 6% menos que el año anterior. En la lonja ondarresa, en cambio, se contabilizó un incremento del 30% al comercializar 787 toneladas frente a las 603 de la última campaña. El precio medio quedó en 3,61 euros el kilo.

La irritación entre los arrantzales aumentó al conocer que la medida de la Secretaría de Pesca hacía referencia a 73 toneladas que se habilitan para «retener las capturas accidentales por debajo del paralelo 36, que se corresponde con la zona de Canarias».

«No es fácil de entender porque cuando cerraron por agotamiento la cuota se cerró ese mismo stock, el que se reabre ahora», detallaron. «Además, la pesquería por debajo de ese paralelo no se había clausurado porque no se habían agotado las 905 toneladas por lo que ahora no hacía falta nada de Portugal».

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